Gas Natural lamenta las pérdidas por no poder subir la luz en las tarifas fijas
j. m. camarero | madrid
A Gas Natural no le han cuadrado las cuentas de su negocio liberalizado de comercialización de electricidad en España. La compañía ofreció a sus consumidores para todo 2017 unas tarifas fijas que después se vieron superadas por los elevados costes de producción de la luz. La actividad «ha sido claramente negativa» para los intereses del grupo, tal y como reconoció este miércoles el aún consejero delegado, Rafael Villaseca. El ejecutivo considera que «el cliente final no sufrió» en sus recibos la subida de la electricidad que imperó en el mercado.
Villaseca aclaró que no solo Gas Natural, sino que «ninguna compañía ha podido trasladar esos costes a estos clientes». El funcionamiento del sistema eléctrico puede revelar este tipo de situaciones entre quienes optan por acogerse a tarifas fijas. Con esta tipología de contratos, los consumidores pactan un precio estable durante un periodo -habitualmente 12 meses-, independientemente de cómo se comporte el mercado. Pero casualmente 2017 fue un ejercicio en el que el coste del ‘pool’ diario se incrementó un 30% por el recorte en la producción de las hidroeléctricas (un 71% en el caso de la gasista) y el alza del coste de los combustibles.
«Nadie pudo repercutirlo» en las facturas, tal y como admitió Villaseca. El consejero delegado del grupo justifica esta distorsión por la «enorme presión competitiva» que existe en el sector. «Varias compañías jugaron a no querer perder cuota de mercado confiando en que la subida de la luz era poca y valía la pena aguantar». Pero no fue hasta octubre cuando la estabilidad de los costes permitió que esas ofertas anuales compensaran a las empresas. «Solo quien reaccionó más rápido, ha perdido menos dinero», aclaró.