Draghi alerta de una ralentización en la Eurozona y mira a Estados Unidos
El BCE mantiene los tipos en el 0% e insiste en remarcar que los estímulos seguirán.
adolfo lorente | bruselas
El BCE anhela ser aburrido, sueña con volver a serlo, pero cuando todo parecía que, por fin, volvería a serlo, el ‘efecto Trump’ y su obsesión proteccionista puede dejar en papel mojado la hoja de ruta trazada desde la torre de cristal de Fráncfort. Así lo advirtió este jueves el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que admitió cierta «moderación» en la pujanza de la Eurozona. Señales y más señales. Pero ojo, que nada está escrito y menos con el actual inquilino de la Casa Blanca. ‘Super Mario’ no da puntada sin hilo. «Los riesgos relacionados con los factores globales, incluida la amenaza de un mayor proteccionismo, se han vuelto más prominentes», recalcó. Y es que una posible guerra comercial entre la UE y EE UU con el acero como víctima está a la vuelta de la esquina. Draghi volvió a hacer de Draghi: «Debemos entender qué está sucediendo», recalcó el italiano. Como es habitual hace ya bastante tiempo, no hubo cambios en política monetaria. Los tipos de referencia siguen en el histórico 0% y la facilidad de depósito, en el -0,40%. Respecto a las medidas convencionales, los estímulos seguirán siendo de 30.000 millones mensuales al menos hasta septiembre. Unchanged’, ‘sin cambios’, continúa la palabra que mejor resume las reuniones del BCE de los últimos meses. Tanto, que el comunicado publicado ayer sobre las decisiones adoptadas fue idéntico al del 8 de marzo, fecha de la última reunión. La inflación, lejos del 2% Aunque aquel día Draghi comenzó a preparar al mercado para el principio del fin de los estímulos, lo cierto es que las perspectivas económicas han dado un giro extraño en las últimas semanas y un cierto pesimismo se ha apoderado del ambiente. Que nadie espere una retirada inmediata. «Si las perspectivas fueran menos favorables, o si las condiciones financieras fueran incompatibles con el progreso del ajuste sostenido de la senda de inflación, el Consejo de Gobierno está preparado para ampliar el volumen y/o la duración del programa de compras de activos», acordaron los gobernadores. Y con los tipos ídem de ídem. «El Consejo de Gobierno espera que se mantengan en los niveles actuales durante un período prolongado que superará con creces el horizonte de sus compras netas de activos». El presidente del BCE, sabedor de la inquietud del mercado, volvió a recurrir a sus tres pes: «Paciencia, prudencia y persistencia». «Un amplio grado de estímulo monetario sigue siendo necesario para que las presiones de inflación subyacentes continúen aumentando», dijo. Pese a toda la artillería gastada, sigue en el 1,3%, muy lejos del objetivo que pide «estar por debajo pero muy cerca del 2%».