España, tercera economía desarrollada donde más disminuyen los salarios
j. a. bravo | madrid
España ha salido de la UVI_en lo que al mercado de trabajo se refiere, pero aún seguirá un tiempo indeterminado ingresada por presentar aún importantes riesgos. Y la advertencia no viene esta vez desde los sindicatos, sino de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club que aglutina a las principales potencias del mundo más allá de foros como el G-7 o el G-20.
En su último informe sobre el país da una de cal y otra de arena, pues en un análisis que luego extiende a buena parte de los miembros de la OCDE, destaca la recuperación del empleo «por primera vez hay más personas ocupadas que antes de la crisis», ensalza- pero, a la vez, admite que el aumento de los salarios es «aún más lento» que antes de 2007. El paro bajará este año al 14,7%, para quedar en el 13,3% al acabar 2019, según sus previsiones para España, aunque aún mantiene la segunda tasa más elevada (15,9% en abril) solo superada por Grecia. El problema, admite entre líneas la organización, es como ha ido creciendo la ocupación en los últimos años. «La importante y creciente proporción de trabajos mal pagados o a tiempo parcial involuntario es uno de los motivos principales que explican la evolución negativa de los salarios en España». Porque en la institución que preside Angel Gurría tienen claro que ambos elementos son vasos comunicantes.
Son, según lo definió ayer las «heridas de la crisis», que en España se agudizan más por la baja calidad de su mercado de trabajo. Por ejemplo, la elevada incidencia de contratos de duración corta hacen que disminuya el nivel de seguridad en el empleo, también en este aspecto el más bajo solo empeorado por el heleno. Ese peso creciente de los trabajadores a tiempo parcial,explica en buena parte de los países de la OCDE que el aumento nominal de los salarios sea «todavía significativamente menor que el previo a la crisis».