La Seguridad Social agota su crédito estatal para la extra de las pensiones
Usará los 6.330 millones que restaban y 3.000 del Fondo de Reserva, y en enero habrá paga compensatoria.
j. a. bravo | madrid
El margen de actuación de la Seguridad Social ante posibles imprevistos es cada vez más reducido, y eso con la obligación moral de realizar en enero una nueva paga compensatoria para revalorizar las pensiones conforme al IPC. Moral porque se incluye solo en el acuerdo presupuestario entre PSOE y Podemos y no se ha traducido aún en cambio normativo alguno, ante el retraso en la presentación del proyecto contable del Estado para 2019.
De momento, a finales de noviembre el Gobierno deberá abonar la nómina mensual de pensiones y también la extra de Navidad, unos 18.400 millones de euros en total. Y_como el sistema no dispone de tantos recursos ha tenido que tirar de dos vías ya previstas. De un lado, el remanente del crédito que el Estado le concedió a principios de año, en este caso 6.330 millones. Por otro, 3.000 millones de su ‘hucha’.
El Fondo de Reserva quedará así con apenas 5.000 millones de euros, marcando un nuevo mínimo histórico. Con todo, es la menor retirada de dinero que se realiza de la famosa ‘hucha’ en los últimos siete años -casi 4.000 millones en 2012, cinco veces menos de los más de 20.000 millones sacados a lo largo de 2016-. Eso sin contar con la merma que ha sufrido en los últimos meses por la rentabilidad negativa de sus inversiones en deuda soberana española -los tipos aplicados han estado entre el -0,1% y el -0,4%-, que le han hecho perder ya cerca de 24 millones en lo que va de 2018.
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ya adelantó semanas atrás que en 2019 se volverá a pedir otro préstamo al Estado en las pensiones -fundamentalmente para ayudar a sufragar las pagas extra de verano y de Navidad-. Este año fueron 13.380 millones y en 2017 se concedieron otros 10.192 millones. «Únicamente con cotizaciones el sistema no se puede mantener», ha insistido en varias ocasiones, al tiempo que ha señalado su deseo de «mantener algo del Fondo de Reserva».
En este sentido el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado -quien ya desempeñó el mismo cargo en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero-, ha dicho que habrá que ir pensando en recuperar las inyecciones financieras a la ‘hucha’. En concreto apuntó como horizonte 2023, dado que a partir de ese año empezarán a jubilarse los llamados ‘baby boomers’ (nacidos en las décadas de 1950 y 1960), una eventualidad para la que inicialmente se pensó el Fondo de Reserva.