Saracho declara su asombro por cómo estaba el Banco Popular
J.M. CAMARERO | MADRID
El último presidente del Banco Popular, Emilio Saracho, ha reconocido que la situación que se encontró en la entidad le sorprendió cuando se sentó en el despacho de la entidad fue mucho peor de la que ya imaginaba cuando asumió la presidencia a finales de febrero hasta el 7 de junio de 2017, cuando fue liquidada y vendida al Santander por un euro. Se quedó «estupefacto», apuntan fuentes judiciales. Así lo explicó el miércoles en su declaración como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, quien instruye la causa de la quiebra del Popular.