La Eurocámara acepta la liberalización de las promociones de ventas de la Unión Europea
El Parlamento Europeo dio este miércoles un paso significativo para armonizar las condiciones en las que se efectúan las promociones de ventas en la Europa comunitaria. Por una amplia mayoría de los votos, (342 votos a favor, 158 en contra y 55 abstenciones), el pleno de la Eurocámara dio su visto bueno a un proyecto de Reglamento (enmendado) de la Comisión en el que se establecen determinadas normas precisas acerca de las condiciones en las que deberán desarrollarse las promociones de ventas en toda la Unión Europea. El Reglamento, que deberá ser considerado por el Consejo de ministros para volver nuevamente a manos de los eurodiputados después, establece el reconocimiento mutuo de las promociones realizadas por empresas de un Estado miembro, impone la obligatoriedad de que las rebajas sean reales y contrastables, así como que el consumidor disponga de información «relevante». Los socios comunitarios no podrán fijar límites para el valor de las promociones, excepción hecha de los descuentos para libros, pero sí podrán prohibir las ventas a precio inferior al de coste, o los descuentos previos a las rebajas de fin de temporada, que la Comisión autorizaba en su propuesta inicial. Las promociones, según el acuerdo parlamentario de ayer, podrán adoptar formas diversas como reducciones individuales de precios, descuentos sobre la compras globales, vales y cupones, obsequios vinculados o no a la compra, y primas y oportunidades de participar en juegos y concursos. De estas últimas categorías quedan expresamente descartados los juegos de azar, tales que loterías y apuestas. Portavoces de grupos parlamentarios resaltaban las prevenciones adoptadas por la Eurocámara, en defensa de los intereses de los consumidores. Sin embargo, el Buró Europeo de Uniones de Consumidores, (Beuc), pidió hace escasos días públicamente a los eurodiputados que rechazaran el proyecto de Reglamento, que ha sido examinado ayer y aún enmendado, por considerar que «presenta debilidades en términos de estándares de protección de consumidores y de garantías jurídicas». El Beuc entiende que el Reglamento, de entrar en vigor (la Eurocámara propone el próximo año 2005 para ello), abolirá las normativas nacionales en la materia, que son consideradas, en términos generales, más favorables para los consumidores. El Buró señala que, con la nueva normativa, los consumidores sólo tendrán noticia de las promociones cuando las demanden, y las reclamaciones transfronterizas se verán dificultadas. El pleno de la Eurocámara rechazó, momentos antes de votar el Reglamento, una propuesta que reclamaba la devolución del texto a la comisión jurídica, por juzgarlo innecesario en su formulación actual.