El presidente de la CEOE defiende suprimir los complementos que no estén vinculados al trabajo
Aznar avisa de que no se debe ganar productividad a costa de los empleos
El jefe del Gobierno, José María Aznar, advirtió a las empresas que la mejora de la productividad no puede pasar por la destrucción de puestos de trab
Eduardo Zaplana, José María Aznar, José María Fidalgo y Cándido Méndez
«Hacer aumentar la productividad a base de no crear empleo es relativamente sencillo. Poner a muchos españoles en la calle es una triste manera de incrementar la productividad», explicó Aznar al mismo tiempo que implicó a Gobierno, empresarios y sindicatos en la mejora de ese tejido productivo porque ante el nuevo escenario competitivo, «no nos hacen falta sacrificios sino responsabilidades». Tras el presidente Aznar, habló Cuevas. El dirigente de CEOE subrayó que la modernización de la negociación colectiva no consiste en «imponer una nueva estructura de los convenios (en alusión a ciertos anuncios del Ejecutivo) sino en enriquecer sus contenidos» y reclamó autonomía de empresarios y sindicatos para renovar el acuerdo/guía de negociación firmado para 2002, cuya extensión a 2003 el Gobierno ve con buenos ojos. Precisamente, Fidalgo aprovechó la ocasión e instó públicamente a la patronal a reunirse en breves días. El discurso de Cuevas giró sobre los principales obstáculos que deben salvar los empresarios para conseguir competitividad. Agrupó los problemas en tres apartados: evolución inadecuada de los salarios, falta de movilidad de los trabajadores y elevado coste de las cotizaciones sociales. Para resolver la primera de estas dificultades abogó por subidas vinculadas a la productividad y a logros de las compañías; y, aunque no lo mencionó expresamente, dejó muy claro que pluses como la antigüedad deben frenarse. Méndez y Fidalgo avisaron de que la moderación salarial sin otras medidas es inútil. Fidalgo insistió en que la estimación del Gobierno sobre el crecimiento del coste de los productos debería interpretarse tan sólo como un objetivo. Para el secretario de CC.OO., cualquier flexibilidad supone un intercambio e invitó a los empresarios a no despreocuparse de reinvertir ni de organizar el trabajo.