El Gobierno español cree que el informe augura una recuperación y no variará sus estimaciones
El Gobierno no va a cambiar sus previsiones económicas a pesar de la rebaja que la OCDE ha realizado en las suyas, porque considera que su informe augura una recuperación de España en el 2003. Así lo manifestó el secretario de Estado de Economía, Luis De Guindos, quien insistió en que las previsiones de la organización indican que España mantiene «un diferencial de crecimiento con respecto a Europa de aproximadamente un punto». Tras afirmar que las previsiones son «menos positivas» al reducir las cifras de crecimiento de los países industrializados, explicó que en el caso español, «independientemente de la valoración de la décima concreta, que siempre es una cuestión relativamente valorativa», ponen de relieve que el año 2002 «ha sido el peor año desde el punto de vista del crecimiento económico» y en inflación. Sin embargo, recalcó que para el año 2003, y en consonancia con las proyecciones del Gobierno, «se abre una desaceleración» de precios. También aseguró que la OCDE mantiene la tasa de paro en el entorno del 11% porque la economía española seguirá creando empleo y que el objetivo de «déficit cero» no corre peligro. Ello porque el informe sostiene que «con medio punto menos respecto a la proyección del Gobierno, el déficit público del año que viene será del -0,1%». «Desde un punto de vista técnico, estaríamos absolutamente próximos a lo que es la situación de equilibrio presupuestario», concluyó el secretario de Estado. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, utilizó parecidos argumentos. «Aún viviendo, como vive España, la desaceleración de la economía mundial que se está produciendo desde finales del 2001, nuestro crecimiento económico está siendo comparativamente superior», indicó Montoro.