Doce semanas seguidas al alza
Los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea destacaron la senda ascendente del precio de los carburantes y ya suma su duodécima semana consecutiva al alza, aunque con menores incrementos. No obstante, el coste de la gasolina subió un 0,4 por ciento en la última semana —frente al uno por ciento de la anterior— y el diésel se encareció un uno por ciento mientras que antes fue el 2,1 por ciento. De esta manera, el litro de la Sin Plomo 95 se eleva a los 1,759 euros y el diésel,1,685 euros.
Con respecto a hace un año, la gasolina es un 4,7 por ciento más cara, mientras que el diésel es un 7,5 por ciento más barato, aunque en esa fecha se aplicaba la bonificación de 20 céntimos por litro aprobada por el Gobierno. Por lo tanto, si se tiene en cuenta el impacto del fin del descuento fiscal, la gasolina y el diésel han subido de media un 18,9 y un 3,9 por ciento, respectivamente.
Con los precios de la última semana, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta ya 96,74 euros, es decir, 38 céntimos más que la semana anterior. Por su parte, un depósito de un vehículo de gasóleo conlleva un gasto que asciende a 92,67 euros, casi un euro más que en la última referencia.
El único ‘consuelo’ para el bolsillo de los consumidores es que el importe medio de la gasolina en España sigue por debajo de la media de la eurozona, donde el precio de venta al público del litro de gasolina se ha situado en 1,922 euros por litro, y el del gasoil, en 1,855 euros.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó un 0,2% en septiembrer y elevó nueve décimas su tasa interanual, hasta el 3,5%, su valor más alto desde abril, debido al encarecimiento de la electricidad y los carburantes.