La nueva jubilación parcial y activa entrará en vigor el 1 de abril de 2025
Las pensiones mínimas y no contributivas subirán entre un 6% y un 9%, el triple que el resto, y en enero se cobrará ya la nueva cuota de solidaridad

Un hombre espera en una parada de autobús.
El último Consejo de Ministros del año ha traído cambios para los pensionistas, cuyas nóminas subirán entre un 2,8% y un 9% en enero, y también para aquellos trabajadores que quieren compaginar su empleo con el cobro de una pensión, ya que el Gobierno, cinco meses después de alcanzar un acuerdo con los sindicatos y la patronal, aprobó este lunes las nuevas reglas para la jubilación parcial y activa que culminan la reforma de las pensiones iniciada en 2021 por José Luis Escrivá y que entrarán en vigor el 1 de abril de 2025.
Eso sí, antes la nueva ley deberá recibir el visto bueno del Congreso, donde no se han atado aún los apoyos necesarios, en vista de las reticencias manifestadas por algunos de los socios habituales del Ejecutivo, como Podemos, Bildu o ERC.
Finalmente el real decreto aprobado no recoge ningún tipo de endurecimiento de estas modalidades de jubilación que permiten combinarla con un empleo -como así se pretendía en un principio-, sino todo lo contrario: son mejoras encaminadas a que los trabajadores vayan saliendo del mercado laboral de una forma gradual y flexible, como ocurre en muchos países europeos.
Así, a partir del próximo 1 de abril los trabajadores de cualquier sector, no solo los de la industria manufacturera, podrán jubilarse de forma parcial hasta tres años antes de la edad ordinaria de retiro (un año antes que ahora), lo que les permitirá acceder a partir de los 62 años y con 33 cotizados.
Además, mejoran las condiciones del trabajador relevista, que tendrá que tener un contrato indefinido y a tiempo completo y deberá mantenerse durante al menos dos años después de la extinción de la jubilación parcial. También podrán formar parte del proceso de relevo los trabajadores fijos discontinuos que haya en la empresa.
El único 'pero' es que durante el primer año la reducción de jornada del jubilado se recorta y deberá oscilar entre un mínimo del 20% y un máximo del 30% (frente a la horquilla actual de entre el 25% y el 50%). A su vez, los trabajadores de la industria manufacturera podrán mantener sus actuales ventajas de jubilarse de forma parcial a partir de los 61 años hasta finales de 2029, aunque con algunos ajustes para mejorar las condiciones del relevista. Incentivos por demora cada seis meses
De igual manera, se facilita la jubilación activa al eliminar el requisito de exigir una carrera completa de cotización y, asimismo, esta modalidad de retiro se hace compatible con los incentivos de demora, que además se pagarán cada seis meses a partir del segundo año de retraso del retiro, por lo que no habrá que trabajar todo un año completo para poder recibir dicho premio como sucede ahora.
La cuantía de la pensión de los trabajadores que decidan jubilarse activamente oscilará entre el 45% de su prestación a partir de un año de demora y el 100% a partir del quinto.
Además, el porcentaje de la pensión se irá incrementando 5 puntos porcentuales por cada 12 meses de actividad profesional ininterrumpida, sin que, en ningún caso, se supere el 100% de la pensión.
Por otra parte, se mejoran las condiciones de acceso a las pensiones y la cuantía de las mismas de las personas con contratos fijos discontinuos. Para estos trabajadores se multiplicará cada día trabajado por 1,5 a efectos de cotización.
La renta mínima sube otro 9%
El último Consejo de Ministros del año también desveló cuánto subirán las pensiones de cerca de tres millones de personas, las más vulnerables, un alza que incluso triplica el 2,8% con que se revalorizarán en enero las pensiones con carácter general, en línea con la inflación.
Más concretamente, las pensiones mínimas que cobran 2,1 millones de beneficiarios aumentarán un 6%, aunque este porcentaje se eleva al 9,1% para las pensiones con cónyuge a cargo y las de viudedad con cargas familiares.
Las pensiones SOVI (Seguro obligatorio de vejez e invalidez) se revalorizarán también en un 6% para 2025, lo que supone alcanzar los 560 euros mensuales en el caso de las no concurrentes, y los 543,60 euros mensuales para las concurrentes.
Otro 9% se incrementarán en enero las pensiones no contributivas y también el Ingreso Mínimo Vital (IMV), mientras que el complemento por brecha de género aumenta un 8,1% y asciende hasta los 35,9 euros al mes por hijo, tal y como adelantó este periódico.
De esta forma, la pensión mínima de jubilación para los hogares unipersonales se fija en 12.241,6 euros anuales (frente a los 11.552,8 euros de 2024) y de 15.786,4 euros en los casos con cónyuge a cargo (en 2024 ha sido de 14.466,2 euros).
Otro impuesto más en enero La asignación por hijo a cargo o menor con discapacidad reconocida igual o superior al 65% alcanza en 2025 los 5.805,6 euros al año, mientras que la asignación por hijo a cargo o menor con discapacidad reconocida igual o superior al 75% se sitúa en 8.707,2 euros anuales, es decir, un incremento interanual del 2,8%.
Pero el nuevo año eleva también las cotizaciones de todos los trabajadores, sobre todo de los que más ganan. Así, la base máxima sube un 4% hasta los 4.909 euros mensuales y la cuota por el mecanismo de equidad generacional (MEI) se incrementa una décima hasta el 0,8%. En enero entra en vigor por primera vez el impuesto para pagar las pensiones del 'baby boom' llamado 'cuota de solidaridad', que en 2025 oscilará entre el 0,92% y el 1,17% del salario exento de cotización.