Polémica por los peajes: las concesionarias plantean una subida en las tarifas de las autopistas españolas
La medida permitiría recaudar 5.700 millones de euros anuales con un ahorro de gasto público de 41.000 millones

El precio de los peajes de las autopistas españolas podría subir muy pronto.
La compleja e impopular medida de aplicar peajes para financiar las carreteras de alta capacidad españolas vuelve al debate público. La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (Seopan) defiende que tarificar las autovías y autopistas del país podría dejar unos ingresos de más de 140.000 millones en 25 años. Según sus cálculos, aplicar una tarifa media de 3 céntimos de euro por kilómetro para coches y de 14 céntimos para camiones y autobuses permitiría recaudar 5.700 millones anuales con un ahorro de gasto público de 41.000 millones de acuerdo a la propuesta del informe 'Alternativas de tarificación por el uso de vías de alta capacidad de la red española de carreteras'.
La patronal que representa compañías como ACS, Ferrovial, Acciona o Abertis, justifica este modelo de financiación de las carreteras de alta capacidad españolas aludiendo al déficit de inversión acumulado en las autopistas españolas: 11.494 millones de euros. Teniendo en cuenta además que cada año se invierten 3.000 millones menos de los necesarios para conservar de forma adecuada las autopistas.
El documento pone el acento en que el mantenimiento de la red de carreteras española se financia casi exclusivamente a través del presupuesto público, lo que implica que toda la carga económica recae sobre el contribuyente, aunque no use las carreteras, restando recursos públicos a otras partidas como las pensiones, la sanidad o la educación.
Excepción española
La controvertida medida de financiación de estas infraestructuras lleva décadas en punto muerto. Este modelo provoca, en opinión de Seopan, una "desigualdad territorial". España es el único gran país de la Unión Europea cuya red de carreteras es en su mayoría gratuita y concentra el 68% de los kilómetros de autovías sin peaje de toda Europa. E implica, a su juicio, que los españoles sí pagan por circular en otros países mientras que los conductores extranjeros utilizan la red española sin aportar a su mantenimiento.
La propuesta ha recibido el rechazo de los transportistas, que defienden que ya contribuyen al mantenimiento de las vías a través del Impuesto Especial de Hidrocarburos e IVA y que cifran en unos 21.000 millones de euros anuales. "Impactaría negativamente en toda la cadena logística, en la competitividad de las empresas de transporte, que son esenciales para el funcionamiento de la economía y, en última instancia, en el precio final de los productos para los ciudadanos", argumenta en un comunicado la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).