Freno a la minicentral hidráulica proyectada en el río Cabrera por su impacto ambiental
Curso del río Cabrera
El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) ha publicado este martes la declaración de impacto ambiental desfavorable para la instalación de una minicentral hidráulica en el río Cabrera, en el entorno de la localidad de Losadilla, perteneciente al municipio de Encinedo (León).
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha paralizado con su decisión la tramitación del proyecto al "no garantizar una adecuada preservación de los valores naturales presentes en la zona".
La resolución final de la Junta plasma las conclusiones del análisis técnico, que considera que el desarrollo de esta infraestructura podría producir un "impacto ambiental crítico" sobre el entorno.
Esa valoración se apoya de manera decisiva en los informes emitidos por los organismos competentes en la protección del medio natural.
Presupuestado en 2,1 millones y promovido por el ingeniero y empresario Ángel Jesús Luis Piensos, el 'Salto de Losadilla' tenía como objetivo producir energía eléctrica, con una potencia instalada de 1.513 kilovatios, un centro de transformación de 2.000 kilovatios y una línea subterránea de evacuación de 190 metros hasta la línea de distribución de la compañía.
"La información aportada no es suficiente para determinar si los impactos sobre las aguas son compatibles, ya que no se aporta, por ejemplo, la solución para los cruces de la línea subterránea de evacuación o de la tubería forzada sobre cauces, ni un estudio de la nueva zona de inundación tras la construcción del azud", según ha indicado.
Además, el proyecto se considera "incompatible" con la utilidad pública del monte nº 336 'Río-Pedro, Valdepuertas, Boceira y otros' afectado al entender que "tiene efectos negativos sobre los valores objeto de protección que ampara".
Se considera asimismo que "las actuaciones previstas pueden suponer la afección significativa al taxón 'Scrophularia herminii', a los hábitats y a las especies de fauna que se encuentran presentes en la zona".
"La alteración en la continuidad longitudinal fluvial debido a la instalación de infraestructuras transversales se considera como una de las principales alteraciones hidromorfológicas derivadas de la actividad humana sobre los ríos", ha dejado claro la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil.
En este sentido, impactaría directamente en los organismos acuáticos dificultando el movimiento reproductivo de las especies y alterando la dinámica natural sedimentaria de los sistemas fluviales, lo que "supone una afección significativa al estado de conservación de las especies de fauna existentes en la zona".
Por otro lado, la construcción de nuevas instalaciones de generación de energía hidroeléctrica constituye un "elemento disruptivo" que "aumenta las presiones e impactos a los que están sometidos los cauces, agravando la situación de fragmentación y disminución de la permeabilidad ecológica que presentan los ríos de Castilla y León",
De este modo, se da de bruces con la Estrategia Nacional para la restauración de ríos 2023-2030, que persigue la renaturalización de los cauces siguiendo unos criterios de conectividad ecológica e hidromorfológica, por lo que se consideran ambientalmente incompatibles, a pesar de que dispongan de elementos de corrección de sus efectos.
"El criterio de la Dirección General de Patrimonio Natural y Política Forestal está alineado con el de la Administración General del Estado en el sentido de no agravar la pérdida del efecto vertebrador de los corredores fluviales dentro del territorio, intentando disminuir la fragmentación de los hábitats de alto valor ecológico y la desconexión de los sistemas fluviales con los hábitats y ecosistemas terrestres con la instalación de nuevos obstáculos que incrementan dicho efecto barrera", según se desprende de la resolución.
Finalmente, apunta a un desarrollo tecnológico experimentado por las instalaciones de producción de energía de fuentes renovables que pone en entredicho la rentabilidad técnica y económica de las minicentrales hidroeléctricas, puesto que "en la actualidad existe una sustitución posible de generación de energía eléctrica renovable fuera de los cauces de manera mucho más eficiente y también más favorable desde el punto de vista medioambiental".