El 90% de la recaudación fiscal del sector del transporte en España es la carretera
Los impuestos que cobra el Estado por este concepto quedan a gran distancia del aéreo y el marítimo

El ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.
La fiscalidad específica de la carretera se sitúa por encima de los 16.500 millones de euros a año, muy superior a la aplicada en los demás modos de transporte. Así lo refleja el informe 'Balance económico, fiscal, social y medioambiental del transporte en España' publicado por el Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica en colaboración con el Grupo Alsa y la Fundación Corell. Una aportación a las arcas públicas ocho veces superior a la del sector aéreo —la segunda en el ranking-, que supone para el sector 1.970 millones de euros. En tercer lugar, el marítimo, aporta 700 millones de euros netos, mientras que el ferrocarril no solo no aporta, sino que debido a las subvenciones es receptor neto de 1.688 millones de euros. El informe señala que la exención del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) para el ferrocarril, el transporte marítimo y el aéreo supone una «ventaja competitiva injustificada» desde el punto de vista ambiental y energético, ya que los efectos de las emisiones son similares independientemente del modo de transporte.
Para desgranar estos datos el primer punto clave son las subvenciones públicas que recibe cada modo de transporte. El estudio analiza que, en total, el transporte terrestre recibe 1.834 millones de euros al año, con la mayor parte (990 millones) destinada al transporte de viajeros en autobús en el interior de las principales áreas urbanas. También se incluyen las obligaciones de servicio público (rutas OSP), las bonificaciones para familias numerosas y las ayudas al transporte escolar y de movilidad reducida. En el caso de los trenes, las subvenciones ascendieron a 2.681 millones, donde la cifra más alta corresponde a las rutas OSP (1.460 millones). Es destacable que 1.200 millones se destinan al desarrollo de servicio de metro y tranvía en los núcleos urbanos. Y en el aéreo, 665 millones en ayudas para rutas OSP y en bonificaciones para los residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Y a nivel de inversiones, el documento indica que un desarrollo adecuado de estas infraestructuras «podría reducir los tiempos y los costes asociados al transporte» y así mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El autor indica que las inversiones deben realizarse con una «planificación cuidadosa» para evitar problemas de exceso de capacidad en las infraestructuras de transporte, lo que llevaría a una situación ineficiente. En detalle, la inversión en transporte por carretera fue el 36% del total, 2.160 millones de euros. En transporte ferroviario, el 45%, con 2.700 millones anuales, sobre todo por los 1.110 millones destinados a la red de alta velocidad.