Diario de León


Oliu descarta meter al Sabadell en una operación para ampliar el tamaño del banco

"Estábamos convencidos de que habría segunda opa", dice el banquero catalán

Oliu, presidente del Sabadell, ante el logo del BBVA en el foro World in Progress.

Oliu, presidente del Sabadell, ante el logo del BBVA en el foro World in Progress.Enric Fontcuberta

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Clara Alba |
Madrid

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"Perdimos el tiempo durante tres días en los que estábamos convencidos de que iba a haber una segunda opa que luego no pasó». Con esa contundencia se manifestó ayer el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, al analizar el proceso de la oferta fallida de BBVA sobre la entidad, que se saldó con una rotunda derrota para la vasca.

Durante su participación en el foro World in Progress en Barcelona, Oliu reconoció que en la última semana del proceso, la entidad consideraba que Carlos Torres sí superaría el umbral del 30%, por lo que la sorpresa fue mayúscula cuando el equipo directivo conoció que, finalmente, y tras casi un año y medio de la operación, finalmente se quedó ligeramente por encima del 25%, dando al traste con las operaciones del banco con sede en Bilbao.

Una vez finalizado el proceso, el mercado ha vuelto a especular con la posibilidad de una unión del Sabadell con otra entidad de menor tamaño. Para muchos, esta es la única vía que el banco tendría para seguir creciendo, después de la venta de su filial británica TSB al Santander y con un plan estratégico cuyo éxito se apoya, fundamentalmente, en el devenir de la economía española. Unicaja está en todas las quinielas en este sentido. Pero Oliu descartó una operación corporativa para aumentar el tamaño del banco. Eso sí, el directivo —que asegura que una de las lecciones aprendidas estos meses es que «no voy a hacer nunca ninguna opa hostil"— sí confía en alianzas con plataformas que ayuden a reducir los costes de innovación.

«Estamos pendientes de una alianza internacional con una plataforma de pagos", apuntó el banquero, en referencia a la alianza estratégica pendiente con Nexi que quedó paralizada por el inicio de la opa. Con el descarte de una fusión con otro banco en España —al menos públicamente— Oliu reiteró que el futuro inmediato pasa por crecer de forma orgánica con foco en la generación de capital y el reparto de dividendos.

La opa fallida de BBVA empuja al Gobierno a una ola de cambios regulatorios

La opa fallida de BBVA sobre Banco Sabadell ha supuesto un proceso de aprendizaje para el mercado y, sobre todo, para los reguladores, que se han topado con una operación prácticamente inédita que ha puesto sobre la mesa ciertos agujeros regulatorios que, ahora, desvían el foco de presión hacia el Gobierno, con potestad para taparlos. Fuentes del Ministerio de Economía explican que, tras el fin de la opa, se han acelerado los trabajos para la transposición de una directiva europea (la CDR6) de 2024 que, entre otras cosas, reforzaría el papel del Banco de España y del Banco Central Europeo (BCE) sobre las fusiones de entidades significativas, como lo serían BBVA o Sabadell. "Los supervisores han de poseer todas las facultades necesarias para ejercer sus cometidos respecto de las distintas operaciones que efectúen los entes supervisados", apunta esta normativa europea.

En teoría, esto implicaría que el Ejecutivo perderá su poder para vetar fusiones, como hizo con BBVA, estableciendo una prohibición de al menos tres años para la unión total con Sabadell. No obstante, el debate está abierto a distintas interpretaciones. Fuentes conocedoras explican que el Ministerio de Economía considera que la transposición deja margen para mantener su competencia, aunque aún se está analizando el texto definitivo que la cartera dirigida por Carlos Cuerpo espera tener listo en las próximas semanas. Así cumplirá con la fecha tope del 11 de enero de 2026 impuesta por Bruselas. En Economía recuerdan además que el Banco de España ya interviene en cualquier proceso de opa bancaria, aunque las fuentes jurídicas consultadas señalan que el espíritu de la norma europea es remar a favor de una mayor participación de los supervisores, en detrimento de la actuación de los gobiernos en este tipo de procesos. Ley de opas Habrá que esperar para comprobar esa interpretación del Ejecutivo, que tendrá que aprobar los cambios en el Consejo de Ministros antes de que termine el año. Para entonces, se espera que Economía empiece también a valorar otras modificaciones regulatorias, como la actualización de la ley de opas, que ha demostrado ser insuficiente para abordar procesos tan complejos como el asalto del BBVA sobre Sabadell.

 "Podría tener sentido, después de tantos años de un Real Decreto que ha sido plenamente útil, una cierta revisión", indicó ayer el presidente de la CNMV, Carlos San Basilio. No solo se trata de acortar los plazos para evitar la incertidumbre entre los accionistas, como viene reiterando siempre que tiene ocasión el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá. La opa bancaria de la década ha terminado sin que el mercado conozca finalmente los criterios que tendrían que emplearse para establecer un precio equitativo, en caso de producirse una segunda oferta. La CNMV era quien debía establecer esos criterios. Pero el fracaso de la operación salvó al supervisor de hacerlo, con lo que la presión recae ahora en Economía que es, a juicio de la institución presidida por Carlos San Basilio, quien tiene la competencia para mejorar la norma. "Es un caso que, si se vuelve a dar, estaría bien que lo tuviéramos un poco más aclarado, porque realmente había bastante margen a la interpretación", reconoció el presidente del supervisor, apuntando también a que durante estos meses se han detectado incluso "algunos errores de redacción y otros que plantean dificultades de interpretación que les gustaría aclarar" con la cartera dirigida por Carlos Cuerpo. 

"Estamos dispuestos, desde luego, a apoyar al Ministerio de Economía si se decide ir por esta vía, pero la iniciativa es suya y nosotros aportaríamos nuestra visión", reiteró.

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