La guerra hipotecaria se debilita, pero España sigue con los créditos más baratos

La presidenta del BCE, Christine Lagarde.
La banca española lleva meses compitiendo en el mundo hipotecario y, aunque la guerra por conceder a las familias la mejor financiación parece que se debilita y las grandes entidades esperan que lo haga aún más en 2026, España sigue siendo de los países que ofrecen las hipotecas más baratas. Según los datos más actualizados del Banco Central Europeo (BCE), hasta septiembre, España es el segundo país con los préstamos hipotecarios más baratos de la zona del euro, con un tipo del 2,7 %, muy por debajo de la media europea que es del 3,32 %. En cuanto al resto de grandes economías, en Alemania el tipo medio de interés es del 3,8 %; en Italia, del 3,3 %, y en Francia, del 3 %. No es raro que en España la financiación tanto para la adquisición de viviendas como a pymes y empresas sea más barata que en Europa, pero la diferencia en estos momentos es mayor por la guerra hipotecaria entre entidades de los últimos meses. Sin embargo, no todos los bancos españoles parecen estar satisfechos con esta situación, a tenor de lo expuesto por los principales ejecutivos en las últimas semanas, lo que explica que esta lucha por ver quién da la hipoteca más barata se esté debilitando y siga haciéndolo en 2026. Hace pocos días, durante la presentación de resultados, el consejero delegado del Santander, Héctor Grisi, aseguró que, pese a tener una cuota de mercado hipotecario del 11 %, muy inferior al 15 % al que aspiran, la entidad no va a competir «de forma irracional». El mercado tiene que tender a ser racional, dijo Grisi, y si no lo es «me aguanto un poco aunque pierda cuota de mercado", y antes que salir a la busca y captura de hipotecados el banco prefiere volcarse en los que ya son sus clientes. En la misma línea se pronunció el BBVA, cuya directora financiera, Luisa Gómez Bravo, admitió que el mercado es «tremendamente competitivo» y la entidad está perdiendo cuota de mercado «voluntariamente». El consejero delegado, Onur Genç, fue muy claro al reconocer que han perdido aproximadamente 30 puntos básicos de cuota de mercado, para luego afirmar que no tienen un objetivo concreto de cuota hipotecaria —actualmente en el 14 %-. El banco «no va a competir activamente» en este mercado, dijo Genç, hasta que no se normalicen los precios. Es decir, hasta que se ponga fin a la guerra hipotecaria.