En España, casi 40.000 personas prestan sus viviendas con otras de todo el mundo

Imagen de una de las viviendas
El hijo mayor de Marta Lamas Quintela embarcará el próximo 10 de enero en el buque escuela 'Juan Sebastián Elcano' repitiendo la travesía que un año antes completó la Princesa Leonor. La familia le acompañará en algunas de las escalas de su travesía y pernoctará en viviendas de Cádiz y Puerto Rico a cambio de prestar a otros viajeros desconocidos su residencia en Ferrol. Veterana de la plataforma a lo largo de quince años y más de 200 intercambios, sus tres hijos han crecido visitando destinos tan diversos como Estados Unidos, Grecia, Colombia, Malasia, Singapur o México en hogares ajenos. «Para nosotros el intercambio de casa no es un ahorro, es una forma de viajar", asegura Lamas. Pero lo cierto es que viajar en familia se ha vuelto más caro que nunca. El precio medio de una habitación de hotel en España alcanzó en agosto los 156 euros, un 43% más que antes de la pandemia, según datos del INE. Para familias con varios hijos, los costes se multiplican y los desplazamientos largos resultan complicados. Prueba de ello es que el 40% de los usuarios son familias con niños pequeños (12%) o adolescentes (28%), mientras que las parejas y los viajeros solo representan un 13% respectivamente y los jubilados, el 8%. El intercambio de casas sin contraprestación económica se ha convertido en una manera de descubrir destinos y vivirlos como locales y la plataforma HomeExchange se ha consolidado como una alternativa al alza: la empresa, fundada en 1992 en EE UU y presente en España desde 1996, permite a sus socios intercambiar viviendas sin transacciones económicas entre particulares, pagando únicamente una cuota anual de 175 euros con la que pueden permutar sus casas tantas veces como quieran. Esta cantidad incluye una especie de fianza para cubrir posibles desperfectos y ayudas en caso de cancelación de última hora, como recolocar al viajero o proporcionar una compensación económica. «Teniendo en cuenta que esto es lo que costaría una o dos noches en un hotel medio, sale muy rentable. Y además es una forma de viajar más humana y sostenible", explica a este periódico Pilar Manrique, portavoz de la compañía en España. En este sentido, asegura que los altos precios de los alojamientos turísticos han llevado a que esta forma de viajar, hasta ahora poco utilizada, se convierta en una opción que despega en España.