La inflación aprieta a la clase media con un repunte de alimentos al 3%
Huevos, café y carne suben a doble dígito impidiendo que el IPC baje del 2,7% de media

El precio de los huevos se ha disparado en los últimos meses.
ELa reciente moderación de la inflación no ha impedido que los precios sigan golpeando con dureza el bolsillo de los consumidores, especialmente en la partida de gasto que más afecta a la clase media: la cesta de la compra. El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó ayer que el IPC bajó una décima en diciembre al 2,9%. Así, la inflación media se situó en el 2,7% en 2025, un ejercicio marcado por el final del IVA reducido y unos costes disparados en básicos como los huevos, el café, el cacao o la carne. La cifra apenas se ha movido respecto al 2,8% del año anterior, reflejando lo mucho que está costando superar esta recta final del proceso desinflacionario. Es más, la moderación de diciembre se explica principalmente por la caída del precio de los carburantes, frente al repunte de dos décimas que experimentaron los alimentos y bebidas no alcohólicas, hasta el 3% (2,7% en la media del ejercicio). En este punto, fue clave el efecto base de aceites y grasas y la subida de legumbres y hortalizas. Es, además, la tasa más alta desde el verano de 2024. «La inflación continúa moderándose respecto al promedio de 2024 y sigue siendo inferior a las subidas salariales, lo que permite ganancias de poder adquisitivo", defendió ayer el Ministerio de Economía. Sin embargo, la tasa subyacente —que excluye energía y alimentos frescos— se mantiene sin cambios en el 2,6%. Es cierto que la media de todo 2025 baja al 2,3% desde el 2,9% de 2024, pero aún se sitúa por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo (BCE). «Detrás de la aparente contención se esconden incrementos desproporcionados en partidas esenciales que han deteriorado el poder adquisitivo de millones de hogares", critica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Lo que más se encarece Si el análisis se realiza por partidas, de las 199 subclases que conforman el IPC, un total de 151 se encarecieron el pasado año, frente a tan solo 42 que bajaron de precio y seis que no variaron, según apunta el INE. La joyería fue lo que más subió, con un repunte del 31,6% en un 2025 marcado por los precios máximos del oro y de la plata, que han actuado como activo refugio para los inversores en momentos de incertidumbre. Los huevos aparecen como segundo componente que más subió de precio, disparados un 31,3%, seguidos de la tasa de recogida de basuras, que se encareció un 30,3% tras la aprobación de la nueva tasa municipal. A estas partidas les siguen el transporte combinado de pasajeros, con un alza del 26,7%, la carne de vacuno (+17,2%) y el café (+16,3%). También subieron con fuerza otros habituales de los carritos en el súper, como el aceite de girasol (+9,7%), las legumbres y hortalizas (+7,3%), los frutos secos (+7%), el pescado congelado (+6,2%), la fruta (+5,2%) o la leche entera (+5,2%). «Esto refleja que la inflación ha golpeado especialmente a productos frescos y servicios esenciales, afectando más a los hogares vulnerables", critica la OCU.