La banca mediana acelera en fondos de inversión y araña cuota a los gigantes del sector
El 'sorpasso' se produce en un momento clave en el que los ingresos por comisiones son clave para que las entidades compensen el entorno de menores tipos de interés

Cotizaciones de los bancos ayer, en la Bolsa.
Que los fondos de inversión se han convertido en el producto financiero estrella entre las familias españolas no es ningún secreto. Durante el reciente ciclo de bajos tipos de interés, los bancos han buscado con ahínco desviar el ahorro de sus clientes desde los tradicionales depósitos o cuentas a la vista hacia este tipo de productos que, de paso, generan mayores ingresos por comisiones que compensan la caída de los márgenes.
Por su mayor capacidad comercial, las grandes entidades dominan este segmento que en España alcanzó un volumen de patrimonio histórico de 450.889 millones de euros el año pasado, según datos de la patronal Inverco. De esa cifra total —que incluye las rentabilidades positivas por el buen comportamiento del mercado— las gestoras de CaixaBank, Banco Santander y BBVA copan casi el 51%. Sin embargo, 2025 supuso un giro sin precedentes para la industria que, aunque lejos de doblegar el poderío de los gigantes, sí apunta a que las entidades de menor tamaño y las firmas independientes —que no pertenecen a grupos bancarios— han arañado cuota, consiguiendo atraer más dinero que sus competidores más grandes.
En total, las suscripciones netas a fondos de inversión (el dinero que entra, sin tener en cuenta su revalorización) superaron los 32.427 millones en 2025. No se veía una cifra tan elevada desde 2014. Si se obvia el dato récord de CaixaBank AM (que copó el 21% de las captaciones con 6.800 millones), las tres siguientes en el ranking son bancos medianos: Bankinter, Unigest e Ibercaja. La primera atrajo casi 3.000 millones de los ahorradores, mientras que las otras dos superaron con holgura los 2.000 millones. «Nuestra cuota se sitúa ahora en el 6,39% y nos consolidamos como la quinta gestora nacional por volumen gestionado», señala Lily Corredor, directora general de Ibercaja Gestión.
Hay que bajar a la cuarta posición para dar con otro de los grandes: BBVA, con 1.900 millones, prácticamente lo mismo que lo que lograron captar Kutxabank o Geescoperativo. De hecho, la sociedad del grupo Caja Rural cerró el año con un incremento de su patrimonio superior a los 2.000 millones por primera vez en su historia. La cifra supone un avance del 20,6% que es, además, ocho puntos porcentuales más que la media del mercado (+12,6%).
En estos términos de suscripciones, todas ellas lograron situarse por encima del segundo operador de la industria: la gestora de Banco Santander, que registró unas entradas netas de 1.400 millones, seguida muy de cerca por Mutuactivos, con 1.336 millones de euros, un 40% más que en 2024 y récord histórico para la entidad.
"La gestión eficiente y dinámica y el servicio de asesoramiento y planificación financiera basado en la cercanía y en la confianza son dos de los ejes que explican la buena marcha del negocio", apuntan desde la firma, líder entre las gestoras no bancarias. Otros nombres como Mediolanum, Abanca, Dunas Capital, Gesconsult, Abante o Andbank Wealth Management también destacan en la parte alta de la tabla de suscripciones. Un avance que ha provocado que la cuota de mercado de los tres gigantes bancarios se diluya desde el 52,7% de 2024 al 50,9% en el ejercicio que acaba de cerrarse. A cambio, Bankinter y Unicaja arañan terreno, siendo la entidad dirigida por Gloria Ortiz la que ha experimentado un mayor salto, pasando de ostentar una cuota del 3,87% al 4,24% actual, según cálculos a partir de las estadísticas de Inverco.
Este crecimiento llega en un momento extremadamente competitivo en el sector, que sigue esforzándose en convencer a sus clientes de la importancia de dar el salto de ahorrador a inversor tras años en los que la rentabilidad de los depósitos no ha logrado batir a la inflación. De momento, ese paso se está notando más en los productos de menor riesgo, como los fondos de renta fija que acapararon las entradas de dinero en 2025. Y las entidades anticipan que el ritmo comercial se acelerará en 2026, con este tipo de productos como uno de los pilares para la mejora de los ingresos por comisiones.