Las eléctricas elevan el coste del apagón para el consumidor a 1.100 millones
Un joven consulta su teléfono móvil en un balcón de Barcelona durante el apagón. EFE/Alberto Estévez.
Más de 1.000 millones de euros. Este es el incremento de los servicios complementarios debido a la operación reforzada que viene aplicando Red Eléctrica (REE) desde el apagón de abril, según los cálculos que revelaron este jueves Endesa e Iberdrola. Esta cifra duplica los últimos datos actualizados por el operador del sistema y que estima un sobrecoste 516 millones por estas medidas entre los meses de mayo y diciembre y que se pagado los consumidores en su factura eléctrica. En sus respectivas comparecencias en la Cámara alta, tanto José Bogas como Mario Ruiz-Tagle cerraron filas a la hora de asegurar que el incidente tuvo su origen en una programación del sistema eléctrico con un nivel reducido de generación síncrona y en un contexto de elevada penetración de renovables intermitentes sin herramientas suficientes para gestionar la tensión de forma dinámica.
Para Endesa, REE no contó el día del suceso con suficientes centrales convencionales en su planificación del mix, lo que generó riesgos que podrían haber provocado el apagón. «La última palabra sobre quién funciona y quién no funciona la tiene REE», recalcó Bogas, añadiendo que el operador «no actuó con agilidad suficiente». El consejero delegado de Iberdrola en España reconoció «por primera vez» en público que la instalación señalada por Corredor como origen del apagón es la planta Núñez de Balboa propiedad de la compañía, pero negó categóricamente que la oscilación previa al cero energética partiera de esta instalación. «No fue consecuencia ni de una mala gestión, ni de una mala operación ni de un fallo», subrayó. Ruiz-Tagle también rechazó que en la planta extremeña se realizara ningún «experimento». «Los experimentos no se hacen en el sector eléctrico, en el sector eléctrico se hacen constantemente pruebas», recalcó, añadiendo sobre ese episodio que no se produjo ningún apagón ni caída del sistema. Ambas eléctricas aludieron al impacto que el aumento de renovables en la estabilidad del sistema. Bogas defendió que cerrar las nucleares sería un error que contribuiría a elevar el riesgo de apagón además de incrementar el coste para los consumidores.