El secreto que tu jefe no quiere que sepas: tienes horas libres pagadas cada semana y no lo estás aprovechando
Muchos empleados ignoran que el artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores les regala tiempo para buscar un nuevo futuro mientras siguen cobrando su salario íntegro

En el complejo mundo de las relaciones laborales en España, existe un derecho blindado por ley que pasa desapercibido para la gran mayoría de los ciudadanos. Se trata de una ventaja competitiva fundamental que el legislador diseñó para proteger a quienes se
enfrentan a un despido objetivo. El artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores no solo regula la salida de un empleado, sino que le otorga una herramienta de oro para que su transición hacia un nuevo empleo sea lo más fluida posible, permitiéndole ausentarse de su puesto de trabajo sin perder ni un solo euro de su nómina.
Este beneficio se activa en el momento exacto en que la empresa comunica un despido por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Durante el periodo de preaviso,
que legalmente debe ser de quince días, el trabajador tiene derecho a una licencia retribuida de seis horas semanales. Estas horas están destinadas exclusivamente a la búsqueda de un nuevo empleo, ya sea para acudir a entrevistas, registrarse en oficinas de
colocación o simplemente dedicar tiempo a mejorar el currículum y contactar con reclutadores. Es una compensación directa por la pérdida del puesto de trabajo que no depende de la voluntad del empresario, sino de la propia ley.
Para que este derecho sea efectivo, deben cumplirse ciertos requisitos formales ineludibles. La empresa está obligada a entregar una carta de despido detallando los motivos y a poner a disposición del trabajador la indemnización de veinte días por año trabajado de forma simultánea. Una vez que el empleado tiene la carta en su poder, comienza el plazo de preaviso de quince días donde nacen estas seis horas semanales. Es fundamental entender que este derecho es irrenunciable y que su ejercicio no puede ser penalizado de ninguna forma por la dirección de la empresa.
La forma de ejecutar este permiso es sorprendentemente sencilla pero requiere comunicación. Aunque la ley no impone un horario rígido, lo habitual es que el trabajador y el empresario lleguen a un acuerdo sobre cómo distribuir esas horas para no perjudicar gravemente la operativa diaria. No obstante, si no hay acuerdo, la
jurisprudencia tiende a favorecer al empleado para que pueda cuadrar estas horas con las citas de entrevistas laborales que le surjan. Lo más importante es que estas horas se consideran tiempo de trabajo efectivo a efectos de salario y cotización.
Sin embargo, existe un truco que las empresas utilizan para evitar conceder este permiso. Si el empleador decide prescindir del preaviso y abonar esos quince días de salario
directamente en el finiquito para que el trabajador abandone su puesto de inmediato, el derecho a las seis horas desaparece. En este escenario, el trabajador ya tiene todo su tiempo libre para buscar empleo y la empresa cumple pagando la compensación económica
sustitutoria. Por ello, si te encuentras trabajando durante tu preaviso, recuerda que tienes seis horas a la semana que te pertenecen legalmente para construir tu próximo gran salto
profesional.