Bruselas pide a España revertir el cierre de Almaraz para evitar tensiones en el sistema

Vista de la central nuclear de Almaraz.
Bruselas pide a España revertir el cierre de Almaraz para evitar tensiones en el sistema eléctrico El futuro de la central nuclear de Almaraz ha dado el salto a Bruselas. La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo aprobó este miércoles un informe en el que reclama al Gobierno español que revise su decisión de cerrar la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, y que cualquier resolución al respecto venga respaldada por una evaluación de impacto «rigurosa» que contemple las consecuencias económicas, sociales y energéticas del desmantelamiento. Este documento es fruto de la visita que ocho eurodiputados realizaron en febrero a la instalación extremeña a instancias de la plataforma ciudadana ‘Sí a Almaraz, Sí al Futuro’. Sobre el terreno, los representantes europeos tomaron el pulso a la comarca de Campo Arañuelo que orbita en torno a la planta, su principal motor económico. El informe subraya el peso de Almaraz en el mix eléctrico español y lanza una advertencia: su cierre podría tensionar tanto la estabilidad del sistema energético como el empleo y el tejido productivo local. En ese pulso entre seguridad energética, transición ecológica y coste para el consumidor, Almaraz vuelve a situarse en el centro de una decisión que trasciende lo técnico y se adentra de lleno en el terreno político. Bruselas enmarca además el debate en clave comunitaria.
Los eurodiputados recuerdan que los objetivos de descarbonización de la Unión Europea no deberían chocar con la seguridad de suministro en el contexto geopolítico actual de las guerras en Oriente Medio y Ucrania. Dos vectores que, a su juicio, deben avanzar en paralelo y no como fuerzas opuestas. La aprobación del texto ha sido interpretada como un espaldarazo por quienes defienden la continuidad de la planta. «Es un respaldo incontestable», sostiene el presidente de la plataforma promotora de la visita, Fernando Sánchez, que advierte de que «España no puede ser un verso suelto dentro de Europa».
El calendario actual fija el cierre del primer reactor en 2027 y del segundo en 2028, aunque el proceso sigue pendiente del dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear. Ese informe será clave para que el Ejecutivo decida sobre la prórroga solicitada por Iberdrola, Endesa y Naturgy, que buscan mantener operativo el reactor I hasta 2030.