El futuro de Seat, pendiente de la transformación de Volkswagen
El plan de ajuste apuesta por poner el foco en la firma Cupra e ir retirando los Ibiza o León
Piden prudencia ante una información que afecta a miles de empleados.
La crisis que atraviesa el gigante alemán Volkswagen ya empieza a tener sus réplicas en España. Y esta vez las miradas no se centran únicamente en el número de trabajadores que podrían verse afectados por el plan de ajustes o en el hipotético cierre de alguna de las factorías del grupo. La hoja de ruta que analizará este viernes el consejo de supervisión de la automovilística alemana amenaza directamente a una histórica de la automoción española: Seat.
El futuro de la marca pende de un hilo, concretamente, de una votación que se llevará a cabo en Wolfsburgo, en la Baja Sajonia alemana. Allí, la cúpula de Volkswagen debatirá si Seat seguirá teniendo nuevas generaciones de modelos más allá de 2029 o si, por el contrario, el grupo comienza a apagar progresivamente una enseña con más de tres cuartos de siglo de historia para concentrar sus esfuerzos en Cupra. Los documentos previos de la reunión, adelantados por la revista económica alemana «Wirtschaftswoche», apuntan precisamente en esa dirección.
Sin embargo, en España rebajan el alcance de estas informaciones. Fuentes de Seat aseguran que no ha llegado ningún plan que contemple el cierre de las factorías españolas y que los modelos están garantizados para los próximos años. «Somos eficientes y rentables», defienden. Desde la compañía recuerdan además que la marca ha vivido durante los últimos años una profunda transformación gracias al crecimiento de Cupra y enmarcan cualquier posible movimiento en una reorganización mucho más amplia del conjunto del grupo Volkswagen.
Los representantes de los trabajadores piden, por su parte, prudencia ante una información que afecta directamente a miles de empleados. Fuentes sindicales aseguran que en la última reunión mantenida con los responsables de la compañía nadie les trasladó que la desaparición de Seat estuviera sobre la mesa. «Ese escenario no se había planteado», señalan.