Francia se resiste a las amonestaciones de Bruselas y Alemania acepta las críticas presupuestarias
Los ministros de Economía y Finanzas de la UE abordaron ayer en el Eurogrupo y hoy en el Ecofin las críticas de la Comisión Europea a la situación presupuestaria de Francia y Alemania, en unas reuniones en las que París intenta rebajar el tono de la amonestación del Ejecutivo mientras que Berlín se resigna a recibir un nuevo paso en el procedimiento disciplinario por déficit excesivo. Fuentes de la presidencia griega de la UE, subrayaron que la discusión de ayer por la noche se centró sobre todo en el caso francés, a quien el comisario europeo de Economía y Asuntos monetarios, Pedro Solbes, quiere lanzar un «alerta temprana». Las previsiones de la Comisión apuntan a que el déficit público francés alcanzará el 2,7% en el 2002, mientras que el propio gobierno galo prevé un 2,8%. En cambio para el 2003, Bruselas opina que existe un riesgo importante de superar el límite del 3%, mientras que París asegura que quedará a cuatro décimas de este techo. Así las cosas, las autoridades galas también rechazan el calendario sobre el equilibrio presupuestario. A pesar de que los Catorce han aceptado que como muy tarde el déficit cero debe alcanzarse en el 2006, Francia sigue previendo un desvío para esa fecha que podría llegar hasta un 1% del PIB. La Comisión aceptó aplazar el objetivo siempre y cuando los países peor preparados recortaran su déficit público a razón de 0,5% cada año, cosa que Francia no aceptó en esos términos. Por su parte, Alemania, que el año pasado ya rechazó una alerta temprana a través de un compromiso de buen comportamiento, deberá aceptar ahora el lanzamiento oficial de un procedimiento por déficit excesivo, ya que ha registrado este año un 3,7% de desfase. Bruselas otorga a Berlín hasta el 21 de mayo para comunicar las medidas precisas para volver a situarse por debajo del 3%.