Iberia prevé una caída del 6% en la demanda de pasajeros si al final hay guerra en Irak
Iberia prevé una caída del 6% en su demanda de pasajeros si llega a estallar la guerra con Irak, noticia que cobra fuerza día tras día con los datos que llegan procedentes de Washington. Para hacer frente a esa reducción de su cifra de negocio, que está calculada en función de que el conflicto bélico no se extienda más allá de medio año, la aerolínea española va a seguir con su ajuste de oferta iniciado a principios de marzo, de forma que sus vuelos se reducirán un 3% durante el próximo mes de abril, período que suele ser muy atractivo para los clientes por las vacaciones de Semana Santa. No obstante, Iberia espera ser una de las empresas del sector aéreo que menos note la «incertidumbre» derivada del ambiente bélico en Oriente Medio, ya que la mitad de su oferta está centrada en el mercado latinoamericano, que ha experimentado un «muy buen comportamiento» en lo que llevamos de año. Para Angel Mullor, consejero delegado de la compañía, más pesimista se presenta el futuro para las aerolíneas europeas -a las que aconseja concentrarse ante el peor comportamiento de su ámbito comercial- y, sobre todo, para las norteamericanas, «que pueden llegar a la bancarrota». En cualquier caso, la aerolínea española mantiene una estrategia de «flexibilidad», que le permite «reaccionar cada quince días ante los cambios constantes que se producen, y no como antes, de año en año». En estos momentos, y a la espera de ver si aplican los planes de contingencia de su Plan Director para el período 2002-2005 (retrasos en la entrega de aparatos, dejar aviones en tierra y reducción de la flota, que bajaría a 135 aeronaves en vez de las 175 previstas para finales de año), los directivos contemplan sólo dos escenarios posibles, «en función de que la guerra sea corta o larga».