La OMC autoriza a la UE a multar con 4.000 millones a EE.UU.
La Organización Mundial de Comercio (OMC) autorizó ayer a la Comisión Europea a imponer sanciones comerciales a Estados Unidos por un valor de hasta 4.000 millones de euros anuales, como contrapartida por el régimen de ayudas fiscales a la exportación que Washington mantiene pese a su incompatibilidad con la normativa internacional. El órgano de resolución de diputas de la OMC aprobó el borrador de las posibles sanciones que previamente le había remitido Bruselas. Incluye más de 2.000 artículos divididos en 44 categorías, que representan el 20% del total de las importaciones que Estados Unidos realiza a los Quince. En él se encuentran productos agropecuarios -animales vivos, carnes, mieles, hortalizas, frutas, cereales, aceites, plantas medicinales, pescados, moluscos, azucares y dulces- cosméticos, perfumes y jabones; pieles, ropas y calzado; maderas y muebles, papel libros y revistas, cerámicas, cristal, piedras preciosas y joyas. Asimismo, aparecen productos siderúrgicos como el hierro, el cobre, el aluminio, herramientas, maquinarias, reactores nucleares accesorios, juguetes y material deportivo. La Comisión Europea tiene ahora «luz verde» para aplicar subidas de hasta el cien por cien en los aranceles de estos productos, lo que haría perder al socio trasatlántico hasta 4.000 millones de dólares anuales. No obstante, Bruselas no tomará ninguna decisión al respecto antes del próximo otoño. «Estamos alentados por la decisión de la administración estadounidense y del Congreso de estudiar una posible reforma del regimen de ayudas a la exportación. Si en otoño no apreciamos cambios satisfactorios, emprenderemos las acciones internas para aplicar las sanciones», explicó la portavoz el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy. El motivo de la discordia es el Foreign Sales Corportation -FSC-, un regimen fiscal que permite a los exportadores estadounidenses pagar entre un 15 y un 30% menos de impuestos, al eximir de carga fiscal a los ingresos procedentes de exportaciones de bienes elaborados con al menos un 50% de productos estadounidenses. En enero del 2002, la OMC dictaminó que este sistema encubre en realidad un régimen de subsidios a la exportación incompatible con la normativa comercial internacional, por lo que instó a Washington a modificarlo.