La moneda europea se cambió por momentos a 1,18 dólares, aunque al final del día se quedó en 1,179
El euro supera otra vez su valor de salida al mercado de divisas en 1999
La moneda europea sigue imparable su escalada respecto al dólar norteamericano y ayer viernes superó otra vez su valor de salida al mercado de div
Caruana también reconoció que la recuperación de la economía del continente en la segunda mitad del año «será modesta». Precisó, no obstante, que todavía no se conocen avances de datos del comportamiento de las economías europeas una vez concluida la guerra de Irak, necesarios para evaluar la intensidad y el calendario de la reactivación. Un euro muy fuerte, precios a la baja y expansión económica apenas perceptible han sido interpretados por los analistas como signos claros de que el Banco Central Europeo podría recortar los tipos de interés en la zona euro, que ahora están en el 2,5%, en breve plazo. Incluso se extiende la idea de que el descenso, seguramente de medio punto, podría anunciarse antes de la próxima convocatoria del consejo de gobierno de la institución, fijada para el 5 de junio. No sería la primera vez que el BCE intenta sorprender de esta forma al mercado. La moneda europea, que ayer viernes chocó con un nivel de resistencia de 1,18 dólares -su máximo histórico está en 1,1885, alcanzado a pocas fechas de la salida- se estrenó en los mercados de divisas con un cambio oficial de 1,1789 el 4 de enero de 1999. En los últimos doce meses, el euro ha experimentado una revalorización del 27% respecto a la divisa norteamericana. Su cotización se ha disparado desde que el secretario norteamericano del Tesoro, John Snow, restara importancia a la relación de cambio de las dos monedas. Los expertos apuntan que, a las razones que justifican la pérdida de valor del «billete verde» (los déficit exterior y presupuestario de Estados Unidos), habría que sumar un deliberado interés por aprovechar las ventajas de una moneda débil en tiempos de crecimiento modesto. La fortaleza del euro será abordada en la próxima reunión del consejo de gobierno del BCE, pero la autoridad monetaria europea no se ha marcado un objetivo de tipo de cambio y siempre ha dado a entender que el mercado de divisas es el mejor instrumento para fijar la relación de canje en cada momento. Igual que aparentó despreocupación cuando el euro se situó en niveles mínimos, ahora declara que lo inquietante es la volatilidad y no el valor. Para el secretario de estado de Economía español, Luis de Guindos, el ritmo de apreciación del euro es similar al que tuvo en distintas etapas durante 1999 y 2000. A su juicio, lo importante es que la evolución «no sea excesivamente nerviosa, sino que se produzca con cierto orden y estabilidad» y la divisa europea refleja los fundamentales de la economía europea y mundial.