PSOE, CC.?OO. y UGT creen que los presupuestos no tienen «rigor» ni «credibilidad»
PSOE, CC.OO. y UGT fueron las tres organizaciones que criticaron con más dureza el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2004 aprobado ayer por el Consejo de Ministros, al que consideran «carente de rigor», «falto de transparencia en la información» y «sin credibilidad alguna». Para el secretario de Política Económica del Partido Socialista, Jordi Sevilla, las cuentas públicas elaboradas por el Gobierno del PP para un año electoral se basan en un cuadro «poco realista» y hacen «caso omiso» de todos los informes internacionales que reflejan que el crecimiento de la economía española será menor del previsto por el Ejecutivo (3%). Sevilla señaló que el Gobierno «está alejado de la realidad económica», al tiempo que no responde a las «necesidades» del país ni a los problemas de los ciudadanos. En cuanto a los compromisos anunciados por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el portavoz económico del PSOE justificó el «nulo crédito» que le merecen en que «los seis últimos años no cumplieron lo anunciado y la prueba es que España está a la cola de Europa en protección social». Desde UGT, sindicato afín a la formación socialista, su principal reproche al Ejecutivo radica en la «insinceridad» de sus cuentas, según declaró su secretario general, Cándido Méndez, quien criticó su «empeño irracional» por el déficit cero. A su juicio, dicho objetivo, «interpretado con la rigidez actual, resulta dañino para nuestro desarrollo, y ha lastrado nuestro crecimiento en los últimos años». Pidió que se «relaje» la meta de la estabilidad presupuestaria (recordó que la propia Comisión Europea defiende cierta estabilidad en ese pacto), a fin de «relanzar en la mayor medida la actividad económica, la productividad, el empleo y la cohesión social» y «recortar la distancia que nos separa del resto de los países europeos en bienestar». CC.OO. criticó la «poco solvente» hipótesis de crecimiento del producto interior bruto que manejan los expertos gubernamentales en sus previsiones. Respecto a la política fiscal que se plantea en los presupuestos, la consideró «insuficiente» para «solventar o, como mínimo, mejorar las deficiencias de la economía española».