Irlanda y Grecia también han sido advertidas por la CE sobre el exceso del precio de la vivienda
Bruselas alerta del riesgo de una burbuja inmobiliaria en España
El peligro de que este problema reduzca la compra de inmuebles es «bajo» en los tres países

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pedro Solbes, en su intervención de ayer en Bruselas
La Comisión Europea advirtió ayer del riesgo de una burbuja en el mercado inmobiliario en España, Irlanda y Grecia, pero considera que el peligro de que este problema frene el consumo es «bajo». Las previsiones económicas de otoño del Ejecutivo comunitario para el periodo 2003-2005, señalan que en estos tres países se duplicaron los precios nominales de las viviendas en 2002. En el caso de España, afirma que «dada la fortaleza de la construcción en años recientes y el fuerte aumento de los precios, se espera una moderación de ese componente». También se produjeron aumentos sustanciales pero menos marcados en Bélgica, Francia e Italia. Sin embargo, en algunos se ha registrado una desaceleración de los precios a lo largo de este año, como es el caso de Holanda e Irlanda, resaltó en rueda de prensa el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes. El informe de la Comisión resalta el peligro de que un aumento significativo en los tipos de interés o un futuro deterioro del mercado laboral pudiera en algún punto inducir a una corrección del tamaño de los mercados inmobiliarios de algunos Estados miembros. Pero «para el área euro en su conjunto, el riesgo de que este equilibrio afecte a los hogares y se pueda producir una ruptura en el consumo es bajo en la actualidad». Vigilar el endeudamiento Solbes precisó que hay que vigilar el endeudamiento de las familias «especialmente en el ámbito de la vivienda, que es el único que podría afectar al consumo a medio plazo», agregó el comisario en declaraciones a la prensa. Sin embargo, matizó que «el problema del precio de vivienda no es específico español y es algo que debe corregirse de forma progresiva». En este sentido, explicó que el concepto de «burbuja inmobiliaria» es difícil de definir y se refirió a la «elevación muy rápida de precios en los últimos tiempos». El comisario no se mostró pesimista ya que hay «elementos que nos permiten pensar que debería ir reduciéndose esta situación de precios excesivamente altos de forma progresiva», pero advirtió de que el cambio «no debe producirse de la noche a la mañana, si no de forma lenta».