El principio de solidaridad de la Seguridad Social resuelve las deficiencias territoriales
Nueve regiones carecen de ocupados suficientes para pagar sus pensiones
Canarias es la autonomía que más trabajadores aporta para sostener el sistema
Nueve comunidades autónomas -Asturias, Galicia, Castilla y León, Cantabria, Aragón, Extremadura, La Rioja, Andalucía y País Vasco- carecen de ocupados suficientes para pagar a sus pensionistas, porque la proporción entre activos y pasivos no alcanza la mínima relación necesaria de 2,1 trabajadores por cada jubilado. No obstante, el principio de solidaridad de la Seguridad Social entre generaciones, sexos y territorios y su caja única (todas las cotizaciones y prestaciones cualquiera que sea su origen y su destino entran y salen de la misma hucha) resuelven las deficiencias, equilibran las cuentas, y garantizan la igualdad para todos los trabajadores en función de su salario. La viabilidad del sistema público de pensiones depende precisamente de esa relación entre los trabajadores con empleo y los que ya están retirados del mercado laboral por vejez o enfermedad. El Gobierno asegura que la correspondencia media sobrepasa ligeramente los 2,43, pero el cociente baja al comparar la ocupación de la última Encuesta de Población Activa (EPA) conocida, perteneciente al tercer trimestre del año, y las pensiones contributivas contabilizadas por el Gobierno en septiembre. Cuantías máximas La EPA recogía 16.817.800 ocupados y el Ministerio de Trabajo, 7.826.751 prestaciones. El motivo de esa menor proporción fue que algunos pasivos perciben más de una pensión, fenómeno permitido por ley siempre que el total cobrado de la Seguridad Social no supere la cuantía máxima establecida para 2003, en 28.409,78 euros al año o 2.029,27 euros al mes. Los análisis confirman que desde hace tiempo Canarias es la comunidad que más colabora al sostenimiento del sistema y, que por lo tanto, más ayuda a otras autonomías. Su aportación es de 3,6 ocupados por cada pasivo. Las ciudades de Ceuta y Melilla también sobrepasan los tres trabajadores por cada jubilado, con una proporción de 3,7 y 3,3, respectivamente. En el otro extremo de la lista, aparece Asturias con un 1,4 ocupados por cada jubilado. Muy cerca se sitúa Galicia con 1,6, seguida de Castilla y León, con 1,7; de Cantabria, con 1,8; y de Aragón, con 1,9. Además, existen otras cuatro autonomías que sin llegar se puede considerar que rozan el cociente necesario. Es el caso de Extremadura y La Rioja, con dos trabajadores por cada pasivo, y de Andalucía y País Vasco, que por escasas centésimas no alcanzan los 2,1, correspondencia que por el contrario sí se da en Castilla/La Mancha y Cataluña. Después de Canarias, las comunidades que más cooperan en la viabilidad del sistema son Madrid, con 2,8 ocupados; Baleares, con 2,7; y Murcia, Navarra y C. Valenciana.