El Pastor mantiene su vocación de independencia a pesar del interés explícito que por la entidad mostró el Popular recientemente. Su presidente, José María Arias Mosquera, lo dejó claro al presentar los resultados de 2003, un ejercicio en el que el banco ganó un 26,25% menos a causa del impacto de los impuestos y los extraordinarios (menos plusvalías que en el 2002) sobre las cuentas. Arias Mosquera llegó a referirse a los
, aunque en ningún momento dio el nombre del banco que presiden los hermanos Valls. El beneficio neto consolidado del Pastor alcanzó 61,69 millones de euros el año pasado, lo que supone un descenso del 26,25 para el grupo, a pesar del crecimiento del 5,8% del margen de intermediación y del 31,9% del de explotación. Esta caída se debe, según el presidente de la entidad a la comparación desfavorable que suponen los 11 millones de euros de plusvalías procedentes de la cartera industrial anotadas en 2002 y al aumento de la tasa impositiva, que pasó del 1,1% al 29,1 en el 2003, al agotarse los beneficios fiscales por la externalización de pensiones de la plantilla.
Fuerte crecimiento Además, restó 8,5 millones de euros de resultados extraordinarios correspondientes en su mayoría al coste de las prejubilaciones de la alta dirección y destinó a la amortización de fondos de comercio 7,7 millones, el doble que en el 2002. Sin embargo, el negocio experimentó un fuerte crecimiento, con aumentos del 31,9 por ciento en créditos, del 10,4 por ciento en débitos a clientes y del 17,3 por ciento en fondos de inversión y pensiones. Arias Mosquera resumió el pasado ejercicio afirmando: «es el mismo logo, pero el Pastor es un banco completamente distinto». El cambio lo atribuyó al plan puesto en marcha por el consejero delegado, Fulgencio García Cuéllar, con el que la entidad pretende doblar su tamaño en tres años sólo con crecimiento orgánico. «Si se puede conseguir en menos de tres años, lo haremos, pero con rentabilidad. Y no vamos a jugar con el equilibrio emocional de las personas. La gente se tiene que sentir a gusto en el banco», explicó el consejero delegado.