La empresa inglesa anunció a los medios que pondría a la venta el sistema a partir del lunes
Telefónica comercializa desde hoy la UMTS y se adelanta a Vodafone
Ambas empresas permitirán la transmisión de datos a alta velocidad, a 384 kbit por segundo

1397124194
Después de tres años de retrasos, abundantes pérdidas y anuncios no cumplidos, una guerra ha estallado en cuestión de horas entre Vodafone y Telefónica Móviles. Las dos se disputan el papel de pioneras en el lanzamiento comercial de la tercera generación de telefonía móvil, también conocida por sus siglas UMTS, por más que su uso todavía se vea limitado al ordenador portátil, al ámbito profesional y empresarial y a unos cuantos núcleos urbanos. Esta nueva tecnología, que estuvo a punto de arruinar a más de una empresa por la compra de licencias, permite la transmisión de datos diez veces más rápido que en la actualidad, y abre camino a la videoconferencia. Es algo así como la banda ancha, pero en móvil. También presenta la ventaja de que se factura por información transmitida, y no por el tiempo de conexión. Telefónica, la primera Las tarjetas que lo hacen posible las pone a la venta Telefónica Móviles hoy, y Vodafone las comercializará el próximo lunes. En los dos casos se trata de una opción dual, válida para las tecnologías GPRS y UMTS. Era una condición imprescindible, dada la cobertura todavía muy limitada de la tercera generación. Vodafone le ganó por la mano a Telefónica Móviles en la comunicación pública. En una comparecencia ante los medios de comunicación -de la que no se había anticipado previamente el contenido-, el consejero delegado de esta operadora, Francisco Román, dio a conocer que la comercialización de los servicios UMTS a través del portátil arrancará en España, al mismo tiempo que en Alemania, el lunes 16 de febrero. No habían transcurrido ocho horas cuando desde Telefónica Móviles se improvisaba la réplica. La operadora saca a la venta hoy una tarjeta válida para conectar al portátil mediante la tecnología de tercera generación, que permite el acceso a internet a gran velocidad, a 384 kbit por segundo. Por 500 euros, sus clientes empresariales obtendrán un 'pack' que incluye además 150 Megabytes para probar el servicio durante tres meses. La tarjeta de Vodafone se venderá a 400 euros y el coste de la comunicación se calcula en un euro por megabyte -la misma tarifa que aplicará Telefónica Móviles-, lo que equivale a una breve sesión en internet.