La Bolsa se desploma por la sorpresa en las elecciones y el miedo al terrorismo islámico
La sorpresa por el resultado de las elecciones generales, que llevarán al PSOE a gobernar durante los próximos cuatro años con una limitada mayoría, la incertidumbre sobre el futuro de empresas que operan en sectores regulados, y la «pista» que conduce a Al Qaeda o en todo caso al terrorismo islámico como posible autor de los atentados de Madrid, provocaron el desplome de la Bolsa española. Los principales mercados europeos se vieron arrastrados por la desconfianza. El IBEX 35 se dejó el 4,15%, la caída más fuerte desde julio de 2002, para quedar en 7.699,10 puntos. Sólo subió Gamesa, fabricante de aerogeneradores, que ganó el 1,26% empujada por el recién aprobado sistema retributivo de las energías renovables. En el mercado de divisas, el euro escaló posiciones frente al dólar y, al cierre de la jornada bursátil, el cambio entre la moneda europea y el billete verde se fijó en 1,2249 unidades. A la baja Se derrumbaron TPI, la eléctrica Endesa, Telefónica y, entre los bancos, BBVA y Santander. Pero los números rojos se extendieron por todo el parqué en una jornada que ya arrancó con importantes descensos. Desde las primeras horas el Ibex-35 perdía el 3% y en esos momentos las caídas se generalizaban en las distintas plazas europeas. El mercado de valores español también recibió con gran nerviosismo los resultados de las elecciones de marzo de 1996, en las que el PP accedió al poder por un estrecho margen de votos y necesitado de alianzas. «A los inversores lo que les gusta son las mayorías absolutas», era el comentario más extendido entre los operadores.