Caruana confía en el compromiso de estabilidad del Gobierno socialista
El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, opinó ayer que «las manifestaciones inequívocas» del nuevo equipo de Gobierno sobre su compromiso de estabilidad, no intervencionismo y reformas «añaden una razón más para la confianza» en la capacidad de la economía española para afrontar retos. Durante su intervención en el Foro ABC, Caruana recordó que el Banco de España tiene el papel de asesorar y apoyar al Ejecutivo en el diseño de sus políticas y agregó que, con el PSOE, «lo seguiremos haciendo». Respecto a los atentados del 11 de marzo en Madrid, el gobernador del Banco de España insistió en que todavía es demasiado pronto para evaluar sus efectos sobre la economía y aconsejó «prudencia» a la hora de establecer comparaciones con los ataques del 11-S, pues ello podría llevar a exagerar el impacto. Reseñó que, hasta ahora, sólo han reaccionado a los atentados los mercados bursátiles, de cuyos movimientos no se pueden extraer conclusiones relevantes, explicó, debido a que tienden a sobrerreaccionar ante cualquier suceso. En todo caso, Caruana consideró que la economía española está en buenas condiciones para superar los retos a los que se enfrenta, «incluido el potencial impacto que pudiera derivarse del ataque terrorista» en Madrid, y aprovechar desde una posición ventajosa los impulsos de reactivación internacional. A su juicio, España cuenta con bases sólidas para continuar los próximos años la senda de expansión iniciada en el 2003 -aunque será probablemente más moderada que la registrada durante el ciclo anterior-, siempre que no se produzcan «graves perturbaciones inesperadas». En este sentido, advirtió de que el patrón de crecimiento reciente, impulsado por el consumo y la construcción, en un contexto de tipos de interés históricamente bajos, puede generar «algunos riesgos», como «dificultades» para el equilibrio financiero de los hogares y las sociedades y para la competitividad del conjunto de la economía. Por eso, abogó por una mayor diversificación de las fuentes del crecimiento, con más peso de la inversión productiva y de las exportaciones, para contribuir al equilibrio financiero de hogares y empresas y fomentar la competitividad, y seguir de ese modo avanzando en convergencia real con la UE.