Fidalgo y Méndez instan al Gobierno a implicarse en la reforma laboral como un interlocutor más
Cándido Méndez y José María Figaldo durante la presentación ayer del documento de reforma laboral
Los máximos responsables de CC.OO. y de UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez, recordaron al Gobierno que deberá comportarse en la negociación de la reforma laboral como un interlocutor más. Rechazan que su papel se limite al de «árbitro» y a ajustar las propuestas de empresarios y sindicatos. Las advertencias sindicales tuvieron lugar, este miércoles en la sede de CC.OO., tras la presentación de la plataforma reivindicativa conjunta, que ambas centrales llevarán a la mesa, cuyo debate comenzará en mayo, para que el acuerdo vaya al Parlamento en el segundo semestre del año y pueda incorporarse a los Presupuestos de 2006. Méndez apuntó que el Gobierno, en esta ocasión y a diferencia de lo ocurrido en 1997 cuando la reforma fue pactada por empresarios y sindicato, deberá hacer sus deberes. Para Fidalgo resulta imprescindible que el ejecutivo «lleve sus propias demandas» porque, entre otros motivos, existen problemas (como la temporalidad en la Administración o la regulación del fenómeno de la inmigración) que sobrepasan la responsabilidad de los agentes sociales. «El Gobierno no será el árbitro de la negociación sino el tercer interlocutor», alertó. Reiteraron que el compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en torno al diálogo social, radica en conseguir empresas más competitivas, mejor empleo y mayor cohesión.