El acoso de las aerolíneas de bajo coste y el encarecimiento del petróleo, entre las causas del recorte
Iberia plantea vincular los salarios a los resultados de la compañía
Cerca de 25.000 trabajadores se verían afectados por esta reducción de costes a partir del 2006
Iberia quiere vincular el salario de sus 25.000 trabajadores a la marcha de la compañía a partir del 2006. La intensa política de reducción de costes desarrollada en los últimos años ya no es suficiente para contener el acoso de las compañías de bajo coste y el encarecimiento del petróleo. Así lo explicó ayer el presidente de la aerolínea, Fernando Conte, quien advirtió que las subidas automáticas de sueldos consolidadas hasta ahora ya no son viables. La firma prevé incluir ésta y otras medidas de contención de gastos en el próximo Plan Director 2006-2009, que contempla unos ahorros de 600 millones, en el que se podría acometer una reducción de plantilla y crear una marca propia de bajo coste. Apretarse el cinturón Para el presidente de Iberia, que celebraba su junta general, medidas como la eliminación de la comida a bordo en la clase turista de los vuelos de corto y medio radio o la rebaja de las comisiones a las agencias de viaje son claramente insuficientes. La aerolínea necesita ir más allá y ha puesto el punto de mira en los sueldos de sus empleados. «Es imposible que un buen año establezca retribuciones para siempre», dijo. «La consolidación de mejoras por resultados es claramente negativa para el futuro de la compañía, abocada a un fuerte deterioro de los ingresos por la feroz competencia de las firmas de bajo coste, que sólo puede ser compensado con reducciones de costes superiores», explicó a los accionistas. Entre 2002 y 2004, recordó Conte, los pagos salariales medios por empleado aumentaron un 20% mientras los ingresos se mantenían invariables. «Esta ecuación es insostenible y su modificación va a ser el objetivo más importante para el equipo directivo durante los próximos meses», advirtió el presidente en un claro mensaje a los sindicatos. Iberia tiene abierta la negociación de los convenios colectivos de los pilotos, los tripulantes de cabina y los trabajadores de asistencia en tierra. Procesos que no van a resultar pacíficos dada la firmeza de la empresa en su deseo de apretar el cinturón. «Tengan la seguridad, señores accionistas, de que tomaremos todas las decisiones adecuadas para defender su inversión», destacó. Conte insistió en la necesidad de que este año todos los empleados acepten la congelación de salarios, algo que ya han hecho 156 directivos. Un mensaje que ha sentado muy mal a los sindicatos, ya que la compañía aumentó un 66% interanual el dividendo y aún queda pendiente de aprobación otro dividendo extraordinario derivado de las plusvalías por la venta de Amadeus (500 millones de euros).