Publicado por
Mercedes Mora - redacción
León

Creado:

Actualizado:

La operación anunciada ayer no ha pillado por sorpresa prácticamente a nadie. Es más, su salida a la luz pública ha revivido en la mente de todos las conversaciones mantenidas en su día por Gas Natural con Aguas de Barcelona y la propia Endesa para crear el primer grupo energético y de servicios del país. Ha pasado algo más de un año desde aquella intentona, que se fraguó al calor de la llegada de los socialistas a La Moncloa, en marzo del 2004. Y es que el cambio de Gobierno abrió la puerta a la posibilidad de fusiones en el sector, una vez desaparecida la férrea oposición que demostró el Ejecutivo de Aznar a este tipo de alianzas y cuyo mejor ejemplo lo constituyen las draconianas condiciones impuestas al intento de fusión protagonizado en el 2000 por Endesa e Iberdrola y que acabaron dando al traste con la operación; o el veto, en el mismo año, a la unión entre Fenosa e Hidrocantábrico. Gas Natural también sufrió en sus carnes la oposición del PP cuando lanzó su órdago por Iberdrola en marzo del 2003 y se encontró con el rechazo de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). Ahora, todo parece indicar que o bien Gas Natural o bien sus accionistas (La Caixa y Repsol-YPF) habrían sondeado previamente al Gobierno para conocer su opinión respecto al lanzamiento de la oferta. Así, y a diferencia de la frustrada opa sobre Iberdrola, el intento de Gas Natural de engullir a un gigante eléctrico podría contar con las simpatías y parabienes del Ejecutivo, firme partidario de los campeones nacionales en sectores estratégicos. La nueva mayoría en el seno de la CNE es favorable para la operación. El nombramiento de Maite Costa como presidenta cambió la estructura del consejo del organismo regulador. Formalmente, la votación sobre la opa seguiría empatada a cuatro, con cuatro miembros del PP y cuatro nombrados por el PSOE o por CiU-ERC, pero hay que tener en cuenta que el voto de la presidenta valdría doble.

Cargando contenidos...