Madrid y Barcelona son las ciudades más endeudadas por el alto precio de la vivienda
Los españoles deben a los bancos un 25% más de lo que tienen ahorrado Las Cámaras de Comercio creen que la construcción perderá dinamismo
León está entre las provincias más ahorradoras de España, en contra de la tónica general

Cada ciudadano tenía que pagar en créditos en septiembre una media de 414 euros
Los españoles deben a las entidades financieras un 25% más de lo que tienen ahorrado en sus cuentas bancarias, pues cada ciudadano tiene un crédito medio de 25.161 euros, frente a los 20.261 euros que tiene en depósitos. Así se desprende de los últimos datos publicados por el Banco de España, en los que se refleja que los créditos de las familias y empresas residentes en España ascendían en septiembre a 1,11 billones de euros, y los depósitos, a 893.671 millones. Aunque los créditos y los depósitos crecieron en estos doce meses de forma muy significativa, la cuantía correspondiente a cada ciudadano se redujo en ambos casos, debido a que la población creció en ese mismo periodo en prácticamente un millón de personas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Gracias a ese crecimiento demográfico, cada ciudadano tocaba en septiembre pasado a 414 euros menos en créditos, pero también a 330 euros menos en depósitos. Madrid, la más endeudada A pesar de esa evolución, los ciudadanos de Madrid siguen siendo los más endeudados y también los más ahorradores, con 41.029 euros en créditos y 37.198 euros en depósitos. En estos datos influye que los precios de las viviendas son, en general, más altos que en el resto de España, pero también el hecho de que la estadística incluye los datos de las empresas y buena parte de las más grandes del país tienen su sede en la capital. En segunda posición por créditos se sitúa Barcelona, con 33.541 euros de media por ciudadano. En el caso de la capital catalana, la diferencia entre endeudamiento y ahorro se dispara, pues los préstamos superan en un 65% a lo depositado en las cuentas bancarias. Álava destaca también en la clasificación por ser la única provincia, junto a Madrid y Barcelona, que supera la media de 30.000 euros de deuda por habitante. Según los datos del Banco de España, a cada alavés le corresponde una media de 31.058 euros en créditos. Los ciudadanos menos endeudados son los de Lugo y los de Orense, con 10.475 y 10.770 euros de crédito medio, respectivamente, aunque en ambos casos superan la cota de los 10.000 euros. No ocurre así en el caso de los depósitos, donde los ciudadanos de siete provincias -Cádiz, Ceuta, Huelva, Melilla, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y Jaén--no alcanzan de media esta cota en sus cuentas bancarias. Los ciudadanos de Cádiz continúan como los menos ahorradores, con 7.738 euros de media en depósitos, seguidos de los de Ceuta, con 7.904 euros. Lo curioso de los gaditanos es que su cifra de créditos más que duplica lo que tienen ahorrado, pues a cada uno le corresponde un préstamo de algo más de 16.000 euros. En una circunstancia similar se encuentran los ciudadanos de Almería y de Las Palmas. Los ahorros depositados en las cuentas bancarias superan a los créditos en seis provincias de Castilla y León, las de Avila, León, Salamanca, Segovia, Soria y Zamora, en contra de la tónica general entre los españoles, que es adeudar más de los que se tiene ahorrado. Pérdida de dinamismo en la construcción, impulso de los servicios financieros y seguros, y deterioro de la producción y del empleo en textil, cuero y calzado, son las principales conclusiones del informe anual que las Cámaras de Comercio e Industria elaboran sobre el tejido productivo español y sus sectores. El estudio recoge los resultados relativos al 2005 y se adentra en las perspectivas para el presente ejercicio y para el próximo. En resumen, refleja que la economía del país «continúa dando muestras de solidez, situación que se refleja en el comportamiento positivo del mercado de trabajo». En el 2006, la construcción se configura como la excepción a una tendencia generalizada de mayor intensidad del crecimiento sectorial. Esta desaceleración responde al hecho de que las mejoras de la inversión adelantadas recaen en el segmento de equipamiento. Por tanto, tendrán mayor calado en las áreas de actividad industrial, en especial en maquinaria y equipo mecánico y en equipo eléctrico, electrónico y óptico. «La construcción, además, podría acumular en sus resultados un deterioro efectivo de la obra civil», añade el informe. Las cámaras basan este vaticinio en la licitación pública anticipada y en el menor ritmo detectado de su componente residencial. Sin embargo, la pérdida de dinamismo en construcción tendrá un efecto limitado en la creación de empleo, puesto que este sector protagonizará el avance más intenso del mercado laboral en los próximos años. Los crecimientos de puestos de trabajo estimados podrían alcanzar el 5% en el 2007. Corresponderá al textil, cuero y calzado la mayor destrucción de empleo debido a la gran competencia que tendrá que soportar el sector, tanto en el contexto internacional como en el ámbito interno. El informe resalta su «especial fortaleza» al concentrar importantes dosis de desarrollo en los próximos años en el sector servicios.