La CNE se ratifica en sus exigencias a la opa de E. On sobre Endesa
El consejo de administración de la Comisión Nacional de la Energía no da su brazo a torcer. Requerido por el Ministerio de Industria, se ha ratificado por unanimidad, y sin entrar en el fondo de la cuestión, en la resolución del 29 de julio que propuso al Gobierno autorizar la Opa de E.On con 19 severas condiciones que la Comisión Europea ha considerado en su mayoría ilegales y contrarias a la legislación comunitaria. Se trata de un informe interno, de carácter no vinculante, que el regulador remite a petición del Ministerio, como documentación para resolver los recursos de alzada presentados. El Ejecutivo comunitario exige a España la retirada de esas condiciones, y el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero se ha declarado partidario de aproximar posiciones. El Portavoz de Competencia de la Comisión Europea ya ha precisado que se podrían abordar cuestiones relativas a la seguridad del suministro, pero que las decisiones (es decir, la retirada de las condiciones impuestas) deben ser respetadas, y exigencias similares a las impuestas no saldrían adelante. La decisión de la CNE no allana precisamente poco cabía esperar que el regulador se echara atrás en un acuerdo tan polémico. El pasado 27 de julio el consejo recomendó autorizar la opa con condiciones con una holgada mayoría de ocho votos frente a uno que no reflejaba la divergencia de posiciones. Puesto que los vocales no se ponían de acuerdo, decidieron apoyar la iniciativa de máximo consenso, y el único voto en contra fue el del ponente, Jorge Fabra, partidario incluso de un mayor rigor. El consejo se basa ahora, para ratificarse en su resolución, en que estaba basada en las atribuciones que le concede el real decreto 4/2006 del 24 de febrero pasado. Esta norma amplió las competencias del regulador para examinar operaciones planteadas por empresas extranjeras.