Bruselas vuelve a cuestionar la deficiente liberalización de la energía en España
La Comisión europea le ha vuelto a apretar a España las tuercas por deficiente liberalización de los mercados del gas y la electricidad. A la sentencia pronunciada por la Corte europea de Justicia el 16 de noviembre pasado, condenando la inadecuada transposición de la directiva que liberaliza el acceso a los proveedores de gas (que será seguida en semanas próximas por otra similar, referida esta vez a los mercados eléctricos), el Ejecutivo comunitario sumó ayer dos dictámenes motivados, protestando por la existencia de precios regulados y por la insuficiente separación de negocio entre proveedores de energía y redes de distribución, tanto en gas como en electricidad. Ambas actuaciones responden a denuncias de empresas perjudicadas por la situación. La actuación comunitaria se enmarca en una campaña que Bruselas ha emprendido para atacar los reductos oligopolísticos o las estructuras de monopolio que aún proliferan en los Estados miembros, dentro del sector de la energía. En esta ocasión son 26 los «avisos motivados» enviados a un total de 16 socios de la UE por diferentes motivos. A España, como a los demás, se le conceden dos meses para poner en orden su normativa y prácticas con las disposiciones de las Directivas del 2003 sobre liberalización de mercados energéticos, bajo amenaza de recurso ante la Corte de Justicia.