El optimismo inversor de las empresas y el déficit exterior precisarán financiación histórica en 2007
El Gobierno dice a Bruselas que no hará cambios fiscales y laborales
Solbes anuncia que la economía española crecerá en torno a un punto por encima de la media europea
El Gobierno ha comunicado a la Comisión Europea que no hará más reformas fiscales ni laborales en lo que resta de una legislatura que ya ha superado su ecuador, a pesar de las sugerencias recibidas en este sentido desde Bruselas, que considera «poco ambiciosos» algunos de los cambios hechos en España. Así lo anunció ayer el vicepresidente económico, Pedro Solbes, durante la presentación en público de la actualización del Programa de Estabilidad 2006-2009, cuya principal conclusión es que la economía española crecerá en torno a un punto por encima de la media europea, al menos, hasta 2009. La mayoría de las previsiones incluidas en ese plan -que se remite cada año a las autoridades comunitarias para su seguimiento- son positivas, sobre todo en la creación de empleo, que avanzará a un ritmo de entre el 2,3% y el 2,6% los tres próximos años, y en la tasa de paro, que a partir de 2007 se situará por debajo del nivel histórico del 8% (hasta caer al 7,6% en 2009). En el caso del producto interior bruto, éste moderará algo su crecimiento, desde el 3,8% previsto para este ejercicio, al 3,4% del que viene y el 3,3% de los dos siguientes. En cualquier caso, son previsiones que, según admitió Solbes, «no son necesariamente las mejores y podrían elevarse». Sin embargo, el lastre del déficit exterior dará poca tregua, aunque su aportación negativa al aumento del PIB real se reducirá a la mitad, eso sí en cinco años (del -1,7% de 2005 al -0,7% de 2009). Este desequilibrio (que en nueve de cada diez euros corresponde al «agujero» de la balanza comercial), unido al fuerte empuje inversor de las empresas españolas, hará que la necesidad de financiación de la economía mantenga la trayectoria ascendente iniciada en 1998 y registre al cierre de 2007 un máximo histórico, equivalente -como mínimo- al 8,2% de la riqueza nacional, frente al 7,5% previsto para este año. Al ministro de Economía y Hacienda, no obstante, le preocupan menos estas carencias, al pensar que se «moderarán» a medio plazo y que esconden más elementos beneficiosos que desfavorables. Inversión En su departamento creen que las «fuertes» cifras de inversión españolas (que, si bien, se moderarán del 6,3% de avance en 2006 al 4,6% de 2009, estarán por encima del PIB previsto) son «más propias» de economías emergentes que de países desarrollados. Ello muestra, a su juicio, una «elevada confianza» de los agentes económicos, respaldada por la fortaleza de la demanda interna, las buenas condiciones monetarias y la necesidad de mejorar una productividad que no logrará crecer en torno a un punto porcentual hasta dentro de tres años. Con este panorama, Solbes dijo ser consciente de que son necesarios más cambios económicos que, por ejemplo, incluirán movimientos liberalizadores mayores en los sectores eléctrico y financiero, así como más inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). También vio «necesario» contar con un nuevo modelo de financiación autonómica, aunque no vería la luz, al menos, hasta 2008. Algo similar ocurre en el mercado laboral, donde el ministro pretende llevar a cabo modificaciones «permanentes» antes que esperar y verse obligado después a realizar actuaciones «traumáticas».