Méndez pide acuerdos que impidan a las multinacionales cerrar y cambiar de país a su libre antojo
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, aseguró ayer que el cierre anunciado de la factoría de Delphi en Cádiz debe llevar al Gobierno a «abrir una mesa de diálogo sobre el futuro industrial del país» que, en su opinión, «no puede marcarse a golpe de decisiones y estrategias de multinacionales». Méndez hizo estas manifestaciones en la localidad asturiana de Mieres, en cuyo cementerio asistió al tradicional homenaje que se rinde a Manuel Llaneza, un histórico del sindicalismo del Principado. Para el responsable de UGT, es necesario «decidir un modelo industrial para este país», en el que figuren qué «sectores hay que potenciar o especializar y cómo reforzar el tejido industrial en el conjunto de España». «Es un reto muy importante, que con urgencia debe acometer el Gobierno de la Nación», añadió Méndez que aseguró que ante la crisis de Delphi, su sindicato está respaldando una posición «digna de defensa de un puesto de trabajo, frente a una decisión absolutamente injusta y rechazable de una poderosa multinacional norteamericana», En este sentido, señaló que «la multinacional tiene que cumplir con los compromisos y preservar los puestos de trabajo».