Una junta extraordinaria decidirá el 25 de septiembre sobre el derecho de voto del accionariado
El Consejo de Endesa se muestra favorable a la opa de Enel y Acciona
Caja Madrid, que posee un 10% de las acciones, no ha dado su opinión definitiva

El presidente de Endesa, Manuel Pizarro, en una junta anterior
La larga historia de la guerra opas sobre Endesa está a punto de llegar a término. El consejo de administración de la eléctrica ha decidido por unanimidad recomendar a los accionistas acudir a opa de Enel y Acciona, una alianza dispuesta a pagar en metálico 40,16 euros por título. Considera que los términos de la oferta «son adecuados, desde un punto de vista financiero», y la cantidad, la más alta propuesta. Pese a esa unanimidad, Caja Madrid, representada en el órgano de gobierno de la eléctrica por su presidente, Miguel Blesa, se abstiene por el momento de decir lo que hará con el 9,93% del capital que mantiene en su poder. El consejo de Endesa pone los medios necesarios para que la iniciativa de Enel y Acciona siga adelante. Para ello repite la estrategia que en su día intentó llevar a cabo con la alemana E.On. Ha convocado una junta extraordinaria el próximo 25 de septiembre, con el fin de levantar los blindajes que traban las tomas de decisión en la eléctrica, condición impuesta por Enel y Acciona en el lanzamiento de su opa porque, de otro modo, la compañía resultaría ingobernable. Para animar a los accionistas a acudir a esa cita, se les abonará una prima de asistencia de 0,15 euros por acción, la misma cantidad que ya recibieron cuando se requirió su apoyo ante la frustrada oferta de la empresa germana. Si todos los accionistas acuden a la junta o hacen llegar su voto, otra vez saldrán de las arcas de la empresa unos 160 millones de euros para atender este desembolso. Los principales blindajes consisten en una limitación de voto en el 10%, cualesquiera sea la proporción de capital de que se disponga, y el veto para que participen en el consejo representantes de empresas competidoras o personas físicas o jurídicas ligadas a ellas. Levantar los blindajes no es una cuestión simple. Se necesita la aprobación en junta por más del 50% del capital total de la compañía con capacidad de voto y no basta con obtener ese porcentaje sobre el conjunto del capital presente y representado. A Enel y Acciona, dueñas del 24,9% y del 21.03% respectivamente, se les aplican de lleno estas restricciones por entender que actúan concertadamente y sólo podrán votar conjuntamente por el 10%. Pese a esta recomendación para votar a favor del levantamiento de los blindajes, Caja Madrid comunica que tampoco ha tomado posición al respecto.