Remarcó el hecho de que España cuenta con un punto de partida económico «muy sólido»
Almunia cree que la crisis frenará el crecimiento europeo del 2008
El comisario alertó sobre el peligro de las promesas electorales lanzadas sin reflexión

Almunia durante su intervención en el Foro de la Nueva Economía
La crisis financiera que ha sacudido los mercados este verano no tendrá grandes consecuencias ni ahora ni dentro de unos meses en la Unión Europea; pero sí frenará ligeramente «unas décimas» el crecimiento comunitario de 2008, según el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el español Joaquín Almunia. A su juicio, están descartadas «sorpresas» en el presente ejercicio, puesto que el avance «está decantado por lo sucedido en los dos primeros trimestres». «La inestabilidad detectada no pondrá fin a la recuperación porque la economía europea está asentada», insistió. Sus mensajes de tranquilidad estuvieron en sintonía con lo confirmado momentos antes por el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, quien se mostró «muy optimista» sobre el futuro. Remarcó que España cuenta «con un punto económico de partida muy sólido». Situación esperada Ambos políticos protagonizaron un almuerzo organizado por el Foro de la Nueva Económica. Solbes fue el encargado de presentar a Almunia. Posteriormente, el comisario europeo descartó sustituir al ministro en la cartera de Economía, llegado el caso de que el PSOE gane los próximos comicios generales. Para Almunia, la reciente inestabilidad de los mercados era una situación esperada y anunciada en los informes del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo, y de la propia Comisión. «No creo que las turbulencias vayan a afectar a la cifra de crecimiento adelantada en mayo, que se mantendrá décima arriba, décima abajo», expuso. Ahora bien, dejó muy claro que que todavía es pronto para evaluar el impacto de la crisis del sector «subprime» iniciada en junio. Más reformas Pese al panorama estable que pronosticó, Almunia recomendó a los gobiernos ser rigurosos, estar alerta, alejarse de los proteccionismos y establecer medidas que mantengan la confianza de los agentes económicos y de los inversores. En su opinión, es preciso continuar con las reformas estructurales emprendidas -mercados laborales, sistemas de protección social, etc.-, mantener políticas fiscales correctas que apuesten por el equilibrio financiero y ser muy respetuosos con las decisiones del Banco Central Europeo. «Así las recientes turbulencias habrán sido tan sólo una lección y una experiencia para no repetir errores del pasado», dijo. Y, en dentro de esta advertencia a los gobiernos, Almunia se refirió en concreto a España. Instó a los partidos políticos a que no sean presos de sus promesas electorales. Según su criterio, cualquier medida social debe pasar por un debate y una reflexión. «Los líderes deben explicar muy bien a los votantes como se van a financiar las mejoras y los compromisos adquiridos», explicó. A título de ejemplo, citó la situación de la Seguridad Social. Resaltó que los problemas no se resuelven por contar con 50.000 millones de euros en el fondo de reserva, encargado de pagar las pensiones contributivas.