El ministro de Industria, como anfitrión del 19 congreso mundial del sector, ve una «burbuja» especulativa
UE, Opep y petroleras señalan a la especulación como causa de la crisis

BERNARDO RODRÍGUEZ
Los actores del petróleo, reunidos en Madrid esta semana durante el 19 congreso mundial del sector, evidenciaron ayer sus discrepancias a la hora de analizar el origen de la crisis de precios que se mantiene desde hace más de un año y que, según buena parte de los analistas, pueden aupar el coste del barril por encima de los 160 dólares tras el verano. Así, mientras la Unión Europea y la Organización de Países Exportadores de crudo (OPEP) coincidieron en resaltar el componente especulativo de la misma -si bien entre ellas también discreparon sobre la necesidad o no de elevar la oferta-, las principales compañías extractoras y de refino apuntaron a las trabas de orden legal y fiscal que los productores del llamado oro negro ponen a la explotación de yacimientos y que, en última instancia, pueden producir una respuesta insuficiente ante la fortaleza de la demanda actual. Acaso en un escalón intermedio, el Rey Juan Carlos, quien inauguró el citado certamen internacional -inédito hasta ahora en España y que desde 1984 no se celebraba en Europa-, abogó por buscar un nuevo modelo de consumo energético «eficiente, transparente y respetuoso con el medio ambiente». Pero incluso el propio monarca también reconoció, siquiera entre líneas, los riesgos de que la especulación siga marcando en parte el devenir del coste del barril de crudo, que en las últimas horas sumó un nuevo máximo histórico al rozar por vez primera los 144 dólares -en concreto, la materia prima para entrega en agosto se llegó a pagar a media sesión a 143,91 dólares en Londres, donde cotiza el Brent europeo, y a 143,67 en Nueva York, si bien en ambos casos se moderaron algo horas después-.