Con 14.203 millones de euros hasta septiembre las dotaciones a provisiones aumentaron un 125%
Los bancos recortan plantilla aunque su beneficio crece un 0,44% este año
El crédito concedido por la banca española ha crecido el 6,5% hasta llegar a los 1,2 billones

Solbes junto a los principales dirigentes de la banca española durante su reunión de la semana pasad
m.j.a. | madrid
La banca española registró un beneficio neto atribuido de 14.203 millones de euros hasta el tercer trimestre, lo que representa un leve repunte del 0,44% respecto al año anterior a causa de las dotaciones utilizadas contra la creciente morosidad.
La cifra se hace eco del aumento del volumen en un 125% de dotaciones a provisiones, hasta 1.631 millones de euros. Este desembolso responde al aumento de la morosidad, que se situó a cierre de septiembre en el 1,87%, casi el doble que el año anterior.
Estos resultados «demuestran la gestión prudente y la viabilidad del modelo de negocio de la banca española», según ha apuntado el secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villa. «La mora se mantiene en niveles reducidos», ha añadido.
El crédito concedido por la banca española se ha incrementado el 6,5% en los tres primeros trimestres del año, hasta alcanzar los 1,2 billones de euros, en tanto que los depósitos de los clientes aumentaron el 7,9%, hasta 819.917 millones de euros.
Aunque en estos momentos el negocio crediticio está en «clara desaceleración», la banca española no ha dejado de dar créditos, que han crecido en unos 75.000 millones de euros en comparación interanual, ha aclarado Villasante.
Los principales índices han asumido una mejoría en sus cuentas. El de intermediación, índice que representa la diferencia entre lo que el banco paga por los depósitos y cobra por los créditos, se elevó el 16,7%, hasta 27.441,34 millones de euros. Asimismo, el ratio de eficiencia se ha colocado en el 39,75%.
Con todo, Villasante ha insistido en la necesidad de que las autoridades europeas se pronuncien «con claridad» sobre las ayudas que los Gobiernos dan a las entidades financieras para evitar que en el sector se produzcan «desequilibrios en la competencia».