Propone incrementos del 1% y rechaza el referencial del 2% de previsión de inflación
El metal apuesta por convenios con cláusulas de devolución salarial
Los trabajadores de Sevilla y Navarra verán reducidas las tablas salariales de este año
La patronal del metal insta a sus asociados a imitar los convenios de Sevilla y Navarra
madrid
La situación en las empresas siderometalúrgicas es cada vez más insostenible. Sus representantes resaltan que las cláusulas de revisión salarial tal y como están redactadas agravan el endeudamiento y los costes laborales, a la vez que suponen un impedimento para la competitividad. Ante este panorama tan negro, la patronal Confemetal insta a sus asociados a abandonar fórmulas tradicionales y subir las retribuciones de los trabajadores en torno al 1% en 2009. También propone establecer sistemas de devolución salarial -como recogen los convenios colectivos de Sevilla y Navarra cuando se fijen cláusulas de revisión, puesto que el crecimiento de los precios este año será muy moderado y no llegará al 2% marcado por el Banco Central Europeo (BCE) como previsión de inflación.
El pasado ejercicio fue una excepción en 10 años. El incremento real de los precios se quedó en el 1,4%, seis décimas por debajo de la inflación estimada. No obstante, Confemetal niega que el hecho haya permitido a los empresarios del sector ahorrar 3.900 millones de euros por la inoperatividad de las cláusulas, según «gritan» algunos sindicalistas. Argumenta que los salarios en 2008 crecieron una media de dos puntos por encima del incremento inicialmente pactado.
Para la patronal es inadmisible que, en tiempos de recesión económica y de destrucción de empleo, las retribuciones de los empleados avancen a esa velocidad. Y, entre las medidas que plantea para defender a sus empresas, propone que toda cláusula de revisión tenga un canal para la devolución si, al igual que ha pasado en 2008, el incremento inicial de los salarios es superior al aumento definitivo de los precios. En su opinión, el mercado de trabajo necesita reformas estructurales que permitan afrontar «con fortaleza la dureza de los próximos años y compensar los efectos que en la inversión, la producción, el consumo y el empleo dejará la recesión».
Los acuerdos colectivos de Sevilla y Navarra se han adelantado a los deseos de la organización empresarial, al contemplar que si el índice de precios al consumo (IPC) previsto resultaba mayor que el definitivo la revisión se convertía en un reintegro para la compañía. Por este motivo, los trabajadores de ambas provincias tendrán una reducción en las tablas salariales del 2009, con efecto retroactivo desde el 1 de enero.
Fórmula inadecuada
El metal da empleo a 1.158.000 personas, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2008, lo que supone una caída del 6,1% respecto a los mismos meses de 2007. El número de parados alcanzó la cifra de 103.900 personas, tras una subida espectacular del 158,8% y la tasa de desempleo se elevó al 8,23%, 5,1 puntos por encima de la registrada en 2007. Mientras tanto, la población activa descendió un 0,9%, algo inusual en España.
En su intención de evitar daños mayores, Confemetal ha remitido una circular a las empresas asociadas en la que apremia a romper con el sistema tradicional de calcular los salarios sobre la recomendación del BCE. A su juicio, la subida tiene que ajustarse a un porcentaje y jamás a ese IPC estimado. La postura supone un nuevo obstáculo para la firma entre CEOE (patronal de las grandes empresas) CC.OO. y UGT del pacto-guía con las directrices para la negociación colectiva de 2009. Los sindicatos rechazan tajantemente incrementos salariales inferiores al 2%.