La cifra supera en cuatro décimas las previsiones que realizó el Ejecutivo hace sólo un mes
La crisis incrementó el déficit del Estado en el 2008 hasta el 3,82%
Carlos Ocaña señala que en el 2011 los números rojos caerán por debajo del límite del 3%

El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña
madrid
El Gobierno mostró este martes los primeros síntomas de que empieza a estar desbordado por la crisis. La economía española cerró 2008 con un déficit público de 41.874 millones de euros, equivalente al 3,82% del Producto Interior Bruto (PIB), que liquida un período de superávit de tres años, según datos presentados por el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. Ese desfase rojo es cuatro décimas de PIB superior al 3,4% que el vicepresidente económico, Pedro Solbes, previó para el cierre de 2008 el pasado 16 de enero, cuando dio a conocer su programa de estabilidad y crecimiento.
El déficit final de 2008 no fue el único desajuste detectado entre los deseos del Gobierno y la realidad dura y fría. El secretario de Estado, en un momento de su comparecencia, llegó a asegurar que en 2011 los números rojos volverán a caer por debajo del límite del 3% que marca el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea. Ocaña tuvo que rectificar sus palabras tras observar que el propio cuadro macroeconómico de Solbes pronostica para ese año un déficit del 3,9%.
Matizó entonces que el planteamiento del Ejecutivo es «reconducir de manera significativa» en 2011 el desfase a medida que la situación mejore y se reconduzca el gasto para «entrar ya en el entorno» del margen que reclama Bruselas.
«Nos gustaría que ya en 2011 se produjese un vuelco en la tendencia y nos acercáramos al límite del 3%», aseveró.
El 3,8% de déficit de 2008 se reparte de forma desigual entre las distintas administraciones.
La mayor parte, 2,72 puntos, 30.047 millones de euros, corresponden al déficit de la administración central. Esa cifra refleja, según explicó Ocaña, que «es el Estado (entendido como Gobierno central) quien está asumiendo el mayor coste de la crisis». Un coste basado, sobre todo, en la reducción de los ingresos no financieros, que el año pasado sumaron 129.335 millones de euros, un 19,1% menos que en 2007.
El número dos de Hacienda aseguró que el elevado déficit de 2008 es «perfectamente asumible» y corresponde a la «política económica contracíclica» activada por el Ejecutivo para contener la recesión.