El PP acusa a ZP de «injerencia inaceptable» en el conflicto de Caja Madrid
colpisa | madrid
El Partido Popular (PP) tildó ayer de «injerencia inaceptable» y «provocación» la decisión del Gobierno de presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley de Cajas de la Comunidad de Madrid. Su portavoz en la comisión de Economía del Congreso de los Diputados, Cristóbal Montoro, lamentó que el Ejecutivo no haya consultado su actuación con el principal partido de la oposición.
La norma madrileña fue aprobada el pasado mes de diciembre a instancias de la presidenta regional, Esperanza Aguirre. La postura del Gobierno, adoptada tras el preceptivo informe del Consejo de Estado y un segundo análisis del Ministerio de Administraciones Públicas, supone un verdadero varapalo para la presidenta Aguirre. Por el contrario, la actitud del Gabinete representa un respiro para el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, contrario a la nueva ley, con la que perdería 46 de sus 70 representantes en la asamblea general de la entidad.
«Falta de voluntad»
En un comunicado, Montoro asegura que la actitud del Ejecutivo demuestra su «falta de voluntad» para llegar a acuerdos con el PP en cuestiones «tan básicas y delicadas» como hacer frente a la «crisis bancaria». En su opinión, la solicitud de suspensión cautelar de la Ley de Cajas de la Comunidad de Madrid «raya en la provocación» en un asunto que, en este momento, «no es prioritario» y que «puede resolverse en los tribunales ordinarios». Montoro acusa al Gobierno de aprovechar el conflicto entre la Comunidad y el Ayuntamiento para lanzar «una cortina de humor».
Denuncia que, de esta manera, el jefe del Ejecutivo, Rodríguez Zapatero, intenta ocultar los auténticos y graves problemas que padece la sociedad española. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, también se refirió al conflicto de Caja Madrid. Desde Mérida explicó que el recurso obedece a razones de «constitucionalidad, legalidad y defensa de los ciudadanos». A su juicio, lo que debe hacer el PP es «serenarse» porque «no es razonable» que siempre arremeta contra quienes toman decisiones que no les gustan, ya se trate de ciudadanos, políticos o jueces.