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La crisis mina los puentes

La ocupación hotelera se hunde durante la Semana Santa aunque los establecimientos reducen sus tarifas hasta un 15%

Publicado por
César Calvar
León

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madrid

España está en recesión, y eso se nota cuando toca ir de vacaciones. Ni las bajadas de precios ni las ofertas de último minuto han conseguido evitar la caída del negocio del sector turístico en Semana Santa, una de sus habituales épocas de mayor actividad. La tasa media de ocupación de los establecimientos españoles en estas fiestas será del 75%, un 10% menos que en el 2008 e inferior a la del 2007, según la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), que esperaba un repunte en primavera tras un invierno negro.

Crisis no equivale a quedarse en casa, pero sí a un cambio de hábitos en los viajes para ajustarlos a la capacidad de cada bolsillo. En ese sentido, los expertos aseguran que los españoles han recortado en lo posible su presupuesto. Para ello, han optado por reducir el número de días de sus estancias, han sustituido el avión por el coche y se han conformado con destinos nacionales. Quienes puedan, además, cambiarán los hoteles, apartamentos y otros establecimientos de alquiler por segundas viviendas o casas de familiares y amigos. Cualquier cosa antes que renunciar a la escapada.

Otro efecto de la recesión es que cada vez más turistas hacen sus reservas en el último momento, porque les cuesta más decidirse a contratar el viaje o porque aspiran a beneficiarse de tarifas de última hora, más reducidas. Según Cehat, a primeros de marzo las reservas de Semana Santa estaban todavía al 30%, y la mitad de las plazas se contrataron entre el 20 y el 31 de ese mes, es decir, a pocos días las vacaciones. Ante ese panorama, y tras un invierno «muy difícil», los hoteleros han aplicado a sus tarifas rebajas con respecto al año pasado del 12% al 15% en establecimientos urbanos, y del 5% al 8% en los destinos de sol y playa.

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El presidente de Cehat, Juan Molas, confiesa que en el sector «hemos tenido que adaptar los precios a la situación» actual, pero aún así los datos son malos.