Los ingresos del Estado cayeron cerca del 28% en marzo, a 128.957 millones de dólares
El déficit presupuestario de EE.UU. roza el billón de dólares
En el primer semestre registró pérdidas todos los meses, algo que no pasaba desde el 2003

Barack Obama junto al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke
agencias | washington
El déficit presupuestario de Estados Unidos aumentó mucho más de lo previsto en marzo, en 192.273 millones de dólares, y el acumulado del ejercicio que comenzó en octubre alcanzó un nuevo récord, casi un billón de dólares, según cifras hechas públicas por el departamento del Tesoro. Los analistas esperaban un déficit de 160.000 millones de dólares en marzo.
En el primer semestre del ejercicio 2008-2009, el presupuesto registró déficits todos los meses, algo que no ocurría desde el período 2003-2004. Al cabo de esos seis meses desde octubre, el déficit acumulado del Estado Federal alcanzó 956.799 millones de dólares, más del doble que un año atrás.
La Casa Blanca prevé un déficit presupuestario récord de 1,752 billones de dólares en todo el ejercicio 2008-2009 (lo que equivaldría al 12,3% del Producto Interior Bruto), pero la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estimó en marzo que sería más bien del orden de los 1,845 billones, el 13,1% del PIB.
Por efecto de la crisis, que reduce los beneficios de las empresas e incrementa el desempleo, reduciendo los impuestos recaudados, los ingresos del Estado cayeron cerca del 28% en marzo en relación a un año antes, a 128.957 millones de dólares. Los gastos, por el contrario, aumentaron un 41,5%, a causa de las numerosas intervenciones del Estado para reactivar la economía, y alcanzaron los 321.320 millones de dólares en el tercer mes.
En datos acumulados desde el comienzo del ejercicio, los gastos del Estado Federal llegaron a la suma récord de 1,947 billones de dólares, contra ingresos totales de 989.834 millones.
Sin embargo, el presidente de EEUU, Barack Obama, dio ayer una de cal y otra de arena al asegurar que atisba los primeros «rayos de esperanza» en la economía del país y alertar al mismo tiempo de que todavía se percibe «una gran tensión». «Lo que empezamos a ver son rayos de esperanza», dijo Obama, para precisar a continuación que la primera economía mundial, y epicentro de la actual crisis global, sigue sometida a una «gran tensión».
Sus declaraciones se produjeron al término de la reunión que tuvo con la plana mayor de su equipo económico y un día después de que uno de sus principales asesores en la materia, Lawrence Summers, dijese que hay numerosas señales anecdóticas de que la crisis pierde intensidad. El inquilino de la Casa Blanca mencionó como positivo que el crédito haya vuelto a fluir hacia las pequeñas empresas y el aumento en los niveles de refinanciación de viviendas.
Recordó, además, que los contribuyentes estadounidenses empezarán a recibir este mes los cheques fruto de los recortes fiscales aprobados por su gobierno, lo que permitirá que haya más dinero circulando en la economía.
Aún así, reconoció que queda «mucho trabajo por hacer» y subrayó que el país sigue destruyendo puestos de trabajo.
Los últimos datos oficiales, correspondientes al mes de marzo, sitúan la tasa de desempleo en el 8,5 por ciento, un dato que según los expertos podría trepar hasta el 10 por ciento para finales de este año. «La gente se encuentra en una situación difícil», afirmó Obama, quien anunció, sin ofrecer detalles concretos, que su administración adoptará medidas adicionales para capear la crisis en las semanas venideras.